En esta temporada en que el futbol tiene acaparada la atención de las mayorías y un punto de encuentro y pretexto para reunirse, el vino emerge como uno de los grandes aliados para transformar cada encuentro en una experiencia más completa.
Bajo este contexto, los vinos de Valenciso se suman a una propuesta que busca demostrar que la emoción deportiva también puede disfrutarse a través de los sentidos.

La reconocida bodega de Rioja participó en una experiencia organizada por Millesime y Casa Hotbook, donde gastronomía, conversación y maridaje compartieron protagonismo con la pasión futbolera.
Fundada en la Denominación de Origen Calificada Rioja, Valenciso se ha consolidado como una de las bodegas que mejor representan la elegancia y autenticidad de esta histórica región vinícola española.

Su filosofía apuesta por vinos equilibrados, precisos y profundamente ligados al carácter del terruño, una visión que se refleja en cada una de sus etiquetas.
Entre las expresiones que formaron parte de la experiencia destacó Valenciso Reserva, elaborado principalmente con uva Tempranillo. Se trata de un vino con notas de frutos negros maduros, especias suaves, cacao y delicados matices minerales que aportan profundidad y complejidad.

Su estructura equilibrada y persistencia en boca lo convierten en una elección natural para acompañar cortes de carne, cordero, embutidos ibéricos y preparaciones de sabores intensos.
La propuesta también incluyó Valenciso Blanco, una etiqueta que ofrece una interpretación fresca y refinada de Rioja.
Sus aromas cítricos, notas florales y recuerdos a fruta de hueso encuentran afinidad con pescados, mariscos, arroces y recetas de inspiración mediterránea, demostrando la versatilidad de la bodega para distintos momentos de consumo.

Más allá de estas etiquetas, Valenciso también mostró el potencial de sus vinos de guarda, reconocidos por su profundidad aromática, taninos pulidos y capacidad de evolución.
Son características que han permitido a la casa ganar reconocimiento entre especialistas y aficionados que buscan vinos con personalidad y capacidad de contar la historia de su origen.
La gastronomía fue el complemento natural para explorar estas cualidades. Tablas de quesos curados, charcutería española, tapas tradicionales y diversas preparaciones contemporáneas permitieron descubrir cómo cada vino modifica, realza y enriquece los sabores presentes en la mesa.
La colaboración entre Millesime y Casa Hotbook sirvió como escenario para este encuentro, reflejando una tendencia cada vez más visible dentro del universo lifestyle: convertir los grandes acontecimientos deportivos en experiencias integrales donde la comida, el vino y la convivencia adquieren tanta relevancia como el propio partido.
