El Ayuntamiento de Puebla descartó cualquier posibilidad de retirar la barda instalada en la Central de Abasto, al argumentar que la obra ya fue concluida y que el recurso legal interpuesto para impugnarla se presentó fuera de los plazos establecidos por la ley.
El presidente municipal, Pepe Chedraui Budib, explicó que el juicio de amparo se promovió cuando la infraestructura ya estaba terminada, por lo que el juzgado determinó desechar el procedimiento al considerar que no existían elementos para continuar con el proceso.
El edil señaló que la inconformidad fue presentada únicamente por un comerciante y sostuvo que la construcción de la barda responde a una estrategia de seguridad destinada a proteger tanto a los locatarios como a las personas que diariamente acuden a realizar us compras.
Sin embargo, bodegueros y representantes de diversos giros comerciales manifestaron públicamente su rechazo a la instalación de la barda, al asegurar que ha generado afectaciones operativas, principalmente en el ingreso y salida de unidades de carga, así como en el traslado de mercancías.
Los comerciantes afirmaron que el Ayuntamiento ejecutó la obra sin consultar previamente al sector y negaron haber alcanzado algún acuerdo con las autoridades municipales.
En ese sentido, exigieron que se atiendan las complicaciones logísticas que, aseguran, surgieron tras la construcción.
Aunque aceptaron que el proceso legal promovido concluyó con la notificación de un acuerdo firmado el 15 de diciembre entre el gobierno municipal y el promovente del recurso, dicho documento no refleja la opinión ni la voluntad de los distintos sectores que conforman la Central de Abasto.
Finalmente, solicitaron la intervención del Ayuntamiento de Puebla para regularizar la situación en el centro de abasto, garantizar condiciones equitativas y transparentes, y establecer un diálogo abierto con representantes legítimos de los comerciantes.
