El robo de hidrocarburo vuelve a encender focos rojos en la capital poblana. El titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) del municipio de Puebla, Félix Pallares Miranda, reconoció un incremento en este delito, principalmente en la zona norte de la ciudad, donde ya se han identificado tomas clandestinas.
El funcionario detalló que los puntos detectados se ubican en Xonacatepec, al norte de la capital, cruzando la autopista y en la franja que conecta con el municipio de Amozoc.
Ante este panorama, aseguró que se mantiene vigilancia constante en esas áreas y que se reforzará la coordinación con el Gobierno del Estado.
“Vamos a trabajar en colaboración con la Secretaría de Seguridad Pública del Estado estos temas que nosotros tenemos identificados, principalmente en la parte norte de Xonacatepec, pasando la autopista y en la parte que va a Amozoc”, afirmó Pallares Miranda.
Más de 300 tomas clandestinas en el estado
El problema no es menor. De acuerdo con el secretario de Seguridad Pública del Estado, Francisco Sánchez González, en territorio poblano se han identificado 320 tomas clandestinas de hidrocarburo, concentrándose la mayoría en la capital y en el municipio de Huauchinango.
Huauchinango encabeza la lista con 69 tomas detectadas, seguido de Puebla capital con 46 y San Martín Texmelucan con 42. Otros municipios con presencia significativa del delito son Aguazotepec (31), Jalpan (14), Venustiano Carranza (13), Xicotepec (11), Amozoc (10), Huejotzingo (9), así como San Gregorio Atzompa y San Matías Tlalancaleca con 8 cada uno.
Operativo “Unidos por Ti”, en segunda fase
En respuesta al repunte delictivo, la autoridad municipal informó que la segunda fase del operativo “Unidos por Ti” estará enfocada en la prevención y atención de delitos, principalmente los de carácter patrimonial, sin dejar de lado los llamados delitos de alto impacto.
El titular de la SSC destacó que la sinergia entre los distintos niveles de gobierno permitirá una intervención más eficaz, respetando el ámbito de competencia de cada autoridad.
Mientras tanto, la zona norte de la capital poblana permanece bajo vigilancia reforzada, en un intento por frenar el avance del llamado “huachicol” y evitar riesgos mayores para la población.
