Tras supervisar las acciones para combatir los incendios forestales en el municipio de Vicente Guerrero, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, instruyó la localización de un predio para instalar un vivero forestal y un laboratorio de germoplasma en la región de la Sierra Negra.
El mandatario estatal explicó que el objetivo principal del proyecto es producir plantas en un periodo no mayor a dos años, lo que permitirá avanzar en la reforestación y, al mismo tiempo, impulsar la siembra de árboles frutales, particularmente de piñón, cultivo que —consideró— podría generar mayor desarrollo económico entre la población.
Para concretar esta iniciativa, Armenta Mier solicitó a la Secretaría de Gobernación (Segob) identificar un terreno que pueda adaptarse al proyecto y pidió el apoyo de los delegados regionales para agilizar la búsqueda.
El gobernador destacó que este modelo ya se desarrolla en otros puntos del estado, como el municipio de Zacatlán, la zona de La Malinche y el Parque Nacional Flor del Bosque.
“Le pedí al presidente municipal que nos consiga, por lo menos, media hectárea en la zona. Les ofrecí que la próxima semana regresaríamos con el ingeniero Manuel para iniciar la construcción del laboratorio”, declaró.
Armenta acude a lugar de siniestro
Este miércoles, el mandatario se trasladó a la región de la Sierra Negra para encabezar personalmente las acciones de respuesta ante la reactivación de un incendio forestal en el municipio de Vicente Guerrero, en medio de un panorama preocupante: en lo que va de 2026, Puebla registra ya 41 incendios forestales.
El mandatario estatal explicó que el siniestro había sido contenido días atrás; sin embargo, los cambios en las condiciones climáticas durante las últimas horas propiciaron que el fuego cobrara nueva fuerza.
Ante ello, se ordenó reforzar de inmediato las labores de combate, monitoreo y prevención para evitar que las llamas avancen hacia zonas habitadas.
Como parte del operativo, se desplegó un helicóptero que realiza sobrevuelos estratégicos para identificar puntos críticos y ejecutar maniobras de combate aéreo, lo que permite diseñar tácticas más precisas para frenar la propagación.
Además de las acciones en tierra y aire, el gobierno estatal implementó apoyo directo a las familias afectadas mediante el suministro de agua potable, víveres y despensas, con el objetivo de mitigar el impacto social mientras continúan las labores para sofocar el incendio.
Por su parte, el coordinador estatal de Protección Civil, Bernabé López Santos, informó que en los primeros dos meses del año se han registrado 41 incendios forestales, con una afectación aproximada de 765 hectáreas en territorio poblano.
Detalló que desde el pasado domingo se mantiene activo otro siniestro en la comunidad de Yahualutzingo, el cual ha impactado una superficie de alrededor de 150 hectáreas.
Aunque el último reporte indicaba un 100% de control y 80% de liquidación, los fuertes vientos, la acumulación de material combustible y la compleja topografía de la zona provocaron su reactivación y expansión.
Las autoridades mantienen vigilancia permanente en la región y reiteraron el llamado a la población a evitar actividades que puedan detonar nuevos incendios, ante una temporada que ya muestra cifras alarmantes.
