Ante la inconformidad social por la construcción del Cablebús en Puebla, el Congreso del Estado anunció que abrirá foros de diálogo para discutir el proyecto y escuchar tanto a autoridades como a ambientalistas y ciudadanos.
El presidente del Congreso, Pavel Gaspar Ramírez, informó que se habilitarán espacios de debate luego de las críticas surgidas por la posible instalación de una estación en el Parque Juárez, donde se prevé el trasplante de árboles.
En conferencia de prensa, el también titular de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo) subrayó que es necesario mantener canales abiertos entre la sociedad y el Gobierno estatal, política que —dijo— ha sido impulsada por el gobernador Alejandro Armenta Mier.
“El Congreso está dispuesto a abrir foros y micrófonos para que todas las voces sean escuchadas. Buscamos un debate sano, con información y propuestas”, expresó.
Gaspar Ramírez respaldó además la postura del Ejecutivo estatal de solicitar a colectivos ambientalistas y activistas un informe sobre su “huella ambiental”, con el fin de discutir técnicamente la viabilidad de la estación proyectada en el parque, así como las medidas de compensación, que incluyen la plantación de 10 mil árboles en la capital.
En ese contexto, extendió una invitación al presidente municipal de Puebla, Pepe Chedraui Budib, para integrarse al análisis del proyecto, y adelantó que en próximos días podría concretarse una reunión entre autoridades estatales y municipales.
“Debe existir coordinación entre los poderes, pero también apertura al diálogo con los distintos sectores sociales”, sostuvo.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Medio Ambiente del Congreso, Beatriz Manrique Guevara, reconoció que el Cablebús ha generado controversia, principalmente entre grupos opositores, aunque destacó que el proyecto ha sido modificado para reducir su impacto ambiental.
Precisó que se logró disminuir en 52% el daño previsto al arbolado y que ahora se prioriza el trasplante sobre la tala.
Además, como parte del programa Bosque Urbano, el gobierno estatal ya ha plantado más de 2 mil árboles de los 10 mil comprometidos, con ejemplares de hasta cinco metros de altura y seis años de edad, lo que permitiría una supervivencia cercana al 95%.
El anuncio ocurre tras la marcha realizada el pasado domingo, en la que decenas de personas se manifestaron contra la instalación del paradero del Cablebús en el Parque Juárez.
Los inconformes argumentan que, además del traslado de árboles, el proyecto podría afectar a más de 70 especies de aves que habitan en la zona.
