El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, criticó a los padres de familia que solapan las conductas de sus hijos, sobre todo a quienes forman a los denominados “juniors” y aseguró que su administración no protegerá a personas que violen la ley.
Esto, luego del atropellamiento que provocó la muerte de un joven de 25 años en la Vía Atlixcáyotl durante la madrugada del pasado 6 de marzo.
En rueda de prensa, el mandatario informó que el conductor de la camioneta involucrada en el hecho, quien presuntamente atropelló y mató a César Cuamani en la lateral de esta vialidad, a la altura de Lomas de Angelópolis, presentaba segundo grado de alcoholismo al momento del incidente y ya fue detenido por las autoridades.
Tras el caso, Armenta cuestionó la conducta de algunos jóvenes que, dijo, actúan con excesos al sentirse respaldados por la posición política o económica de sus familias.
“Los juniors son el resultado de la desatención de los padres (…) se sienten poderosos económica o políticamente porque su papá es funcionario, diputado, senador o gobernador creen que tienen derecho de poner arrancones en las calles, violentar a las mujeres o despreciar a una persona que trabaja en casa o en un restaurante; es vergonzoso”, expresó.
En un inicio se difundió que la víctima viajaba en motocicleta cuando ocurrió el accidente; sin embargo, familiares de César desmintieron esta versión y señalaron que el joven caminaba por la zona cuando fue embestido por la camioneta en la que viajaban dos personas.
El gobernador también señaló que existen padres de familia que incluso se sienten orgullosos de las conductas de los llamados “juniors”, quienes —según dijo— protagonizan arrancones, actos violentos o consumen alcohol en exceso bajo la supuesta protección del cargo público de sus familiares.
Las declaraciones del mandatario se dan también después de que el fin de semana se registraran nuevos incidentes en la zona de Angelópolis, donde jóvenes protagonizaron una pelea afuera del corredor de bares.
Finalmente, Armenta enfatizó que su gobierno no permitirá que nadie evada la ley argumentando influencias políticas o personales.
“Si alguien cree que porque está en un cargo de dirección, secretaría o subsecretaría eso les da pasaporte para que sus hijos, familiares o compadres hagan lo que quieran, se equivocan”, afirmó.
