El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, advirtió que “más de uno se va a sorprender” si se aplican pruebas antidoping y de polígrafo a aspirantes a cargos públicos rumbo a 2027, al respaldar la propuesta impulsada por la diputada del PRI, Delfina Pozos Vergara.
En rueda de prensa, el mandatario sostuvo que este tipo de evaluaciones deberían aplicarse no solo a candidatos, sino también a funcionarios en activo, incluidos alcaldes, legisladores y otros servidores públicos, al considerar que evidenciarían conductas irregulares.
“Si no lo aprueban porque pueda ser excluyente, sí podría ser moralmente una obligación”, afirmó, al insistir en que los partidos políticos tendrían que asumir este tipo de filtros como un compromiso ético.
Armenta fue más allá al señalar que estas pruebas permitirían identificar a quienes no cumplen con los principios de la función pública, o en su caso de la 4T.
“A ver quién es un mentiroso empedernido, recurrente… es una buena propuesta”, lanzó.
Buscan cerrar paso a perfiles ligados al crimen
La postura del gobernador surge luego de que la iniciativa fuera presentada ante el Congreso del Estado de Puebla, con el objetivo de hacer obligatorios los exámenes toxicológicos para candidatos y reforzar los mecanismos de control en los procesos electorales.
La legisladora del PRI ha argumentado que actualmente existe una incongruencia, ya que mientras policías y funcionarios deben acreditar controles de confianza, los aspirantes a cargos de elección popular no enfrentan los mismos filtros.
“Debemos cerrar la puerta a la delincuencia organizada”, sostuvo.
En ese contexto, tanto la diputada como el gobernador coincidieron en la necesidad de evitar la postulación de perfiles vinculados a actividades ilícitas, en medio de señalamientos sobre casos en municipios del estado.
