Con la participación de un millón 650 mil personas, Puebla se unió al Macro Simulacro Nacional de sismo, desarrollado en 28 mil 334 inmuebles públicos y privados. El ejercicio partió de la hipótesis de un sismo de magnitud 8.2 con epicentro en las costas de Guerrero.
A las 11:00 horas se activó la alerta sísmica en Casa Aguayo, marcando el inicio formal de la actividad. El acto fue encabezado por el coordinador estatal de Protección Civil, Bernabé López Santos.
Tras el sonido de la alerta, trabajadores de distintas dependencias evacuaron los inmuebles y se dirigieron a los puntos de reunión establecidos, como parte de los protocolos de seguridad diseñados para este tipo de emergencias.
El simulacro tuvo como propósito evaluar tanto el funcionamiento del sistema de alertamiento sísmico como la capacidad de reacción de la población. Asimismo, brigadas especializadas realizaron ejercicios de atención a personas lesionadas, aplicando técnicas de primeros auxilios y atención prehospitalaria.
Como parte de las acciones, la Coordinación Estatal de Protección Civil supervisó diversos edificios gubernamentales y espacios públicos, entre ellos Casa Aguayo, el CIS Angelópolis, la Secretaría de Planeación y Finanzas, el Registro Civil y el Sedif. También se incluyeron instituciones educativas y deportivas como la UTP, la Arena BUAP, el Gimnasio Miguel Hidalgo, la UPAEP y el Hospital General de Cholula.
En total, el simulacro se llevó a cabo en 7 mil 122 inmuebles federales, 6 mil 290 estatales, 2 mil 626 municipales y 12 mil 296 particulares, sin que se reportaran incidentes al cierre de la jornada.
El escenario planteado consideró un sismo con epicentro en Acapulco, a una profundidad de 18 kilómetros, dentro de la zona conocida como la Brecha Sísmica de Guerrero.
