La madrugada se volvió tensa en San Francisco Tláloc cuando una columna de gas delató una toma clandestina en el LPG Ducto Cactus–Tula–Guadalajara, uno de los “tubos” estratégicos de Pemex.
Petróleos Mexicanos confirmó que el ducto de 24 pulgadas fue perforado de forma ilegal a la altura de San Matías Tlalancaleca. En cuanto se detectó la fuga, activaron el protocolo de emergencia y cortaron el flujo del sistema para evitar un desastre mayor.
Elementos de Protección Civil, Seguridad Pública y SEDENA llegaron para evacuar, de forma preventiva, a unas 120 personas de las viviendas cercanas. El municipio habilitó un refugio temporal para recibirlas mientras duran los trabajos.
Sobre el terreno, maquinaria pesada de Pemex ya amplía las excavaciones para ubicar el punto exacto de la perforación, sellar el ducto y devolverle la operación segura lo antes posible.
Hasta ahora el saldo es blanco, no hay lesionados ni daños mayores a reportar, y Pemex asegura que el evento está bajo control. Personal de la empresa mantiene monitoreo permanente en coordinación con autoridades municipales.
La toma clandestina vuelve a poner sobre la mesa el robo de hidrocarburos en Puebla, uno de los estados más golpeados por este delito. Mientras tanto, en San Francisco Tláloc, los vecinos esperan volver a casa con la certeza de que el riesgo ya pasó.
