Opinión

Constitución en casa

laura columnista
Colomnista. Laura Aguilar Roldán.

El 5 de febrero suele vivirse como un respiro.Un día de asueto.Una pausa que muchas familias agradecen: dormir un poco más, desayunar juntos, convivir sin prisas.

Y está bien que así sea.

Pero pocas veces nos detenemos a pensar por qué ese día existe.Más allá del puente y del calendario, la Constitución suele sentirse lejana, como algo que pertenece a los libros o a los actos cívicos, no a la vida diaria.

Sin embargo, está mucho más cerca de lo que creemos.


Como mamás, no pensamos en artículos ni en números.Pensamos en cosas concretas: en si nuestros hijos están seguros, en si la escuela responde, en si hay reglas claras que los cuiden y en si el país en el que crecen será un lugar justo para ellos.

Desde Querétaro, donde nació la Constitución, esa reflexión cobra un sentido especial. Aquí se pensó, hace más de un siglo, un país que pusiera al centro a las personas: la educación, el trabajo y la justicia social. Hoy, esa responsabilidad no vive solo en las instituciones. También vive en casa.

La Constitución importa porque da certeza, pone límites y ordena la convivencia. Y eso, aunque no siempre lo nombremos así, es exactamente lo que hacemos las mamás todos los días.

La enseñamos cuando explicamos que hay reglas y que no existen para castigar, sino para cuidar. Cuando enseñamos a respetar turnos, a no colarse, a decir la verdad aunque sea incómoda. Cuando mostramos que lo que es de todos se cuida y que el respeto no se negocia.

También la enseñamos cuando hablamos de la escuela como un derecho y no como un favor; cuando explicamos que el trabajo digno importa; cuando ayudamos a nuestros hijos a entender que vivir en comunidad implica responsabilidades, no solo beneficios.

Por eso el 5 de febrero puede ser algo más que un día libre. Puede ser una oportunidad para conversar, para explicar con palabras sencillas por qué existen las reglas y para sembrar la idea de que los derechos se cuidan ejerciéndolos con responsabilidad.

Criar no es solo amar.Criar también es formar conciencia.

Como mamás, quizá no siempre dimensionamos el alcance de lo que hacemos, pero no solo estamos criando hijos: estamos formando a quienes van a habitar este país en el futuro. Cada conversación cuenta, cada ejemplo pesa y cada límite puesto con amor va construyendo ciudadanía.

El 5 de febrero no es solo pasado.Es la base del futuro que estamos cuidando hoy.

Y desde casa, desde la convivencia familiar, también se honra la Constitución.

* Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.

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