Opinión

Si cambian las reglas… ¿cambia el poder?

Daniel Dorantes Guerra
Daniel Dorantes Guerra /Cortesía

Cada vez que se habla de una reforma electoral se dice que son “temas técnicos”. Yo creo que no. Cambiar reglas tiene efectos en cómo se construyen mayorías y se toman decisiones públicas; no es únicamente técnica, también es ciudadanía.

La semana pasada, en una conferencia de la Presidenta Claudia Sheinbaum, se presentaron las líneas generales de una posible reforma. Se habló de varios ejes (alrededor de diez puntos) que inciden en la arquitectura del sistema. Al momento de escribir estas líneas aún no se conoce el texto definitivo que sería enviado al Congreso, pero el rumbo ya permite hablar de algunos temas centrales.

Uno de ellos es la reducción del costo del sistema electoral y la revisión del financiamiento público a partidos. Creo que esa conversación es válida, pues la ciudadanía exige instituciones cada vez más eficientes y responsables en el uso de recursos públicos. Después de varios años dedicado a lo electoral, pienso que siempre es posible optimizar procesos, eliminar duplicidades y aprovechar tecnología para hacer más con menos.

Ahora, si se ajustan a la baja los recursos públicos que reciben los partidos, también deben fortalecerse los controles. Siempre he dicho que cualquier reducción debe ir acompañada de una fiscalización más robusta, porque si disminuye el financiamiento público, aumenta la relevancia del financiamiento privado permitido por la ley; por eso supervisión, transparencia y rendición de cuentas deben reforzarse. Aprecio que en esa dirección apunta la propuesta.


También se reiteran medidas como la no reelección inmediata y la prohibición del nepotismo, ya previstas en el marco constitucional. Pienso que el mensaje es establecer límites claros en el ejercicio y transmisión del poder.

Hay además un punto central: la representación proporcional y la integración del Congreso. Aquí quiero ser prudente, porque sin el texto definitivo sería apresurado fijar postura. Pero es importante explicar que la fórmula de representación proporcional en cualquier sistema democrático incide en cómo se integran las mayorías legislativas, de las que depende la creación leyes y, en su caso, reformas constitucionales.

En este punto, la Presidenta ha señalado que, independientemente de la representación proporcional, las candidaturas deben presentarse ante la ciudadanía. Si esa intención se traduce en reglas claras, creo que podría fortalecer el vínculo entre representantes y electorado.

Entonces vuelvo a la pregunta: si cambian las reglas… ¿cambia el poder?

Puede cambiar la manera en que se usan y vigilan los recursos públicos. Puede cambiar la forma en que se fijan límites al ejercicio del poder. Y puede incidir en cómo se construyen las mayorías legislativas.

Las reglas electorales son el marco que organiza la competencia democrática. Por eso conviene conocerlas y analizarlas con responsabilidad.

Eso es La Caja Negra.

Cuando entiendes el sistema, dejas de ser rehén de él.

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* Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.

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