Opinión

Las mujeres que sostienen el territorio

laura columnista
Colomnista. Laura Aguilar Roldán.

Hay liderazgos que no siempre son visibles, pero sostienen comunidades enteras.

Cuando camino las colonias de la delegación Epigmenio Gonzalez, cuando me siento en una sala durante un encuentro vecinal o cuando escucho a una madre en la banqueta mientras sus hijos juegan, confirmo algo que pocas veces reconocemos en voz alta: el territorio tiene rostro de mujer.

Es ella quien sabe qué vecino está enfermo.

Quién no pudo pagar los útiles.


Quién necesita apoyo porque se quedó sin trabajo.

Es ella quien organiza cuando falta el agua, cuando hay que limpiar el parque, cuando se junta para la posada o cuando la colonia necesita alzar la voz. No tiene un cargo formal, pero tiene autoridad moral. No cobra por hacerlo, pero paga el costo emocional de sostenerlo todo.

En México, las mujeres destinan más del doble de tiempo que los hombres al trabajo no remunerado, de acuerdo con datos del INEGI. Cocinan, limpian, cuidan, organizan. Pero esa estadística no alcanza a medir algo más profundo: la carga mental. Pensar por todos.

Anticiparse. Resolver antes de que el problema explote.

Esa misma lógica se traslada al espacio comunitario.

He visto mujeres que trabajan en la informalidad durante el día y, por la tarde, coordinan redes vecinales. Abuelas que cuidan nietos mientras acompañan procesos escolares. Jóvenes madres que, además de su empleo, gestionan actividades en su colonia.

Lo hacen sin reflectores.

Y, sin embargo, sin ellas el tejido social se debilitaría.

No escribo esto desde la queja. Lo escribo desde la conciencia. Porque reconocer no divide, fortalece. Visibilizar no victimiza, dignifica.

Si queremos comunidades más seguras, organizadas y solidarias, necesitamos entender quiénes ya están sosteniendo esa base. Y acompañarlas. Con capacitación, con oportunidades económicas, con espacios de escucha real.

El territorio no se transforma solo desde las decisiones institucionales. Se transforma desde las casas, desde las banquetas, desde las cocinas donde se toman acuerdos familiares y también comunitarios.Cuando una mujer se fortalece, su familia gana estabilidad.

Cuando una familia gana estabilidad, la colonia avanza.

Lo he visto una y otra vez.

Las mujeres no solo sostienen hogares.

Sostienen territorio.

Y reconocerlo es el primer paso para construir corresponsabilidad y comunidad.

* Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las escribe y firma, y no representan el punto de vista de Publimetro.

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