Pocas cosas son tan valiosas como la libertad, la libertad de ir a donde uno quiera, y hacerlo en la manera que uno decida. El conflicto de taxistas contra plataformas como Uber, DiDi, In drive y en su momento Cabify, no solo se ha dado en México, sino en todo el mundo, el esquema que presentó Uber hace años, rompió paradigmas y amenazó el estatus quo, el monopolio del taxi, los enfrentamientos alcanzaron la violencia en virtualmente todas las ciudades grandes donde Uber le comenzó a quitar clientes a los taxis convencionales, se llegaron a acuerdos, incluso en algunos países se legisló al respecto, en Querétaro por ejemplo los taxistas pueden ser “uber “ también. Desaparecieron los diferenciadores, las agüitas a bordo, el cargador para el teléfono , el hecho de que se bajaran a abrirte la puerta y por lo visto hasta la higiene en conductores y la limpieza y seguridad en los autos, se igualó el servicio, no por que los taxis hayan mejorado, sino por que el de Uber se vino abajo.El elemento más importante hoy es el económico, uber al menos te ofrece transparencia en la tarifa y diferentes formas de pago así como condiciones mínimas de seguridad en sus autos, frenos ABS y bolsas de aire, algo que los vehículos Tsuru no pueden, en nuestro estado circulan más o menos 7,000 taxis concesionados y unos 6,000 autos en servicio de plataforma.
El conflicto en el AICM vuelve a llevar el tema a discusión, las mafias del transporte en la CDMX han hecho de las suyas y consiguió que se prohibiera de manera arbitraria la operación de autos de plataforma, así es, si usted quiere salir de la terminal aérea más importante del país, es en taxi de sitio sí o sí, si usted toma un Uber del AICM al centro de la Ciudad de México pagaría entre $65 y $95 pesos, mientras que en taxi pagaría $200, se han documentado diferencias de hasta 300% más en las tarifas de taxis de sitio, comparadas con Uber, además la queja de que operan en autos viejos y que son insuficientes para satisfacer la demanda, con el mundial de futbol próximo, nos acercamos a vivir una nueva vergüenza a nivel internacional, y sobre todo se le ha quitado a la gente la libertad de decidir cómo moverse.
Éxito y bendiciones.
