José Antonio y Sebastián, hijos del árbitro José Escalona, exigieron a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Querétaro que esclarezca la muerte de su padre, ocurrida el pasado 12 de abril en un campo de futbol de la colonia Los Olvera, en Corregidora, por un aparente infarto.
Desde Plaza de Armas, los jóvenes emitieron un posicionamiento, en el cual señalaron que su padre fue víctima de agresiones y amenazas en un partido momentos antes de su fallecimiento. Además, acusaron al fiscal general, Víctor Antonio de Jesús, de querer dar por cerrado el caso sin perseguir delito alguno.
Ante ello, pidieron al órgano judicial que investigue el hecho como un homicidio, y que incluya en sus averiguaciones a los jugadores y asistentes de aquel partido por haberle ocasionado, presuntamente, el paro cardiorrespiratorio al silbante.
“Ha sido un proceso muy doloroso para nosotros, aún no sabemos realmente qué es lo que sucedió con nuestro padre, estamos intentando conocer la verdad. No sabemos qué fue lo que realmente sucedió, el fiscal ha querido cerrar la carpeta de investigación y eso también ha sido doloroso para nosotros porque ha sido muy pronto lo que está queriendo hacer el fiscal, consideramos que todavía no se han esclarecido bien los hechos”, comentó José Antonio, uno de los jóvenes.
Según relataron los hijos de José Escalona, el conflicto inició cuando su padre expulsó a un jugador, lo que provocó la ira del resto de los futbolistas, quienes comenzaron a perseguirlo con la intención de golpearlo. El hombre, al verse rodeado, se resguardó en un domicilio cercano, pero al regresar al campo para seguir trabajando, comenzó a sentir malestares que derivaron en su muerte.
Los jóvenes mencionaron que, a diez días de lo ocurrido, no han recibido los resultados de la necropsia por parte del Servicio Médico Forense, lo que les ha generado dudas sobre la causa del fallecimiento. Además, sugirieron que pudo haber existido una negligencia por parte de los paramédicos que atendieron al árbitro, pues a pesar de los síntomas, habrían decidido no trasladarlo a un hospital.
Por su parte, el abogado de las víctimas, Heriberto Flores, informó que la FGE se comprometió a otorgarle una copia de la carpeta de investigación, que serviría para proponer una nueva teoría del caso y catalogarlo como homicidio.
José Antonio y Sebastián afirmaron que su padre sufrió diversas agresiones en sus ocho años como árbitro, siendo la más grave una fractura de nariz. Por ello, también hicieron un llamado a las autoridades a imponer mayores regulaciones en cuanto al consumo de bebidas alcohólicas en ese tipo de eventos deportivos, así como fortalecer la vigilancia con personal policial.
“Verdaderamente es importante que se haga un alto a la violencia y que se regulen en este tipo de ligas, que haya una regulación, que haya más seguridad, que se proteja a los árbitros y también a los jugadores”, añadió José Antonio.
