El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, anunció que su gobierno combatirá la venta de bebidas alcohólicas durante los partidos de futbol llanero, ante las recientes agresiones cometidas contra árbitros.
El mandatario estatal aseguró que en la mayoría de estos partidos ocurren actos de violencia, motivados en gran parte por el consumo excesivo de alcohol. Ante ello, advirtió que su administración no otorga permisos para venta de bebidas embriagantes en ese tipo de eventos, por lo cual llamó a los municipios a fortalecer las inspecciones contra el clandestinaje en las canchas deportivas.
Además, propuso que en estos lugares se despliegue personal de apoyo para la integración social, con la finalidad de concientizar a los asistentes sobre el consumo de alcohol en el futbol.
“La venta de alcohol debería estar prohibida en los campos llaneros. Yo jugué muchas veces en campos llaneros, siempre ha habido problemas con los árbitros, pobres árbitros, siempre les va como en feria. Creo que ha sido muy importante que empiece a haber ahí participación por parte de los municipios que son los más cercanos a esta problemática y que puedan empezar a mandar tanto inspección como personas que puedan ayudar a la integración social de la zona”, dijo.
Kuri González sostuvo que en los eventos deportivos debe imperar el ambiente familiar, por lo cual condenó las trifulcas y agresiones contra árbitros que se cometen de manera constante.
“Un partido de fútbol llanero tiene que ser un momento familiar, no un momento de pleito. Yo jugué mucho llanero de chavo y yo creo que de cada 10 partidos, 7 acababan en trancazos y muchos correteando al árbitro. Creo que sí es importante, pero eso hay que verlo desde un punto de vista de integración social y por supuesto, no debería haber venta del alcohol”, expuso.
Cabe mencionar que en las últimas tres semanas se hicieron públicos dos casos de violencia contra árbitros en la entidad: uno en el municipio de Querétaro, donde el técnico del equipo filial de Mineros de Zacatecas empujó al colegiado en repetidas ocasiones; y otro en Los Olvera, Corregidora, donde el silbante José Escalona murió por un aparente ataque cardiaco, luego de ser perseguido por un grupo de jugadores que intentaron golpearlo.
