Luego de que hace algunos días se detectaron mensajes dentro de la comunidad estudiantil del plantel Norte de la Escuela de Bachilleres de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), la institución determinó reforzar las medidas de seguridad mediante mayor comunicación con padres de familia, la implementación de un “operativo mochila” y la instalación de detectores de metal.
El director de la Escuela de Bachilleres, Anghellus Medina López, explicó que actualmente se analiza el marco legal de la institución para poder aplicar revisiones aleatorias de mochilas a estudiantes, además de que ya se comenzaron a cotizar arcos detectores de metales para instalarlos en los accesos.
“Sobre todo, también que los padres de familia nos apoyen atendiendo y estando al pendiente de los hijos y sus hijas. Estamos generando desde el marco legal una ‘operación mochila’, la vamos a llamar, con una vigilancia también de las mochilas; de igual manera, se están cotizando arcos de seguridad, arcos detectores de metales para poner cuando los alumnos ingresen”, señaló.
Por el momento no existe una fecha definida para arrancar con estas medidas, ya que primero se deberá convocar a los padres de familia de los más de 9 mil alumnos de los distintos planteles para que firmen consentimientos informados sobre las revisiones. Además, debido a que el ciclo escolar está por concluir, se buscará que los estudiantes de nuevo ingreso ya cuenten con dicho documento firmado.
Las decisiones surgieron luego de que se detectaran mensajes enviados por un alumno del plantel Norte, en los que se hacía referencia a un presunto ataque armado dentro del campus. Tras conocer la situación, la universidad activó protocolos de seguridad y permitió el ingreso de elementos policiales al plantel.
“Como institución actuamos inmediatamente con los protocolos, se dio aviso a la guardia municipal, se dio aviso incluso a la fiscalía; entonces, la guardia municipal atendió el llamado y sí permitimos el ingreso, sobre todo para que nuestra comunidad estudiantil y también los padres de familia sientan y tengan la tranquilidad y la certeza de que inmediatamente actuamos por su seguridad”, comentó.
La institución identificó al estudiante que emitió los mensajes y sostuvo una reunión con sus padres para informarles sobre lo ocurrido. Además, se le aplicó una sanción de tres días de suspensión por generar pánico entre sus compañeros.
