El sector agropecuario es el principal consumidor de agua, ya que usa entre el 65 y 70 por ciento del recurso hídrico, pero también es uno de los mayores generadores de impacto ambiental por el uso intensivo de agroquímicos y la degradación del suelo, explicó Ricardo Vélez, permacultor y desarrollador de ranchos agropecuarios.
Esto al alertar que debe ser un rubro fundamental en el análisis de la ley estatal de aguas, que está construyendo el Congreso local, e incluso externó la necesidad de pensar en la reconversión y transformación de las prácticas utilizadas en este sector.
“Hablando estatalmente, tiene una variación muy, muy pequeña, estamos hablando que puede estar entre un 65 o un 70%, todo el consumo de agua se va hacia el sector agropecuario. Entonces, cuando hablo de elefante blanco, pues definitivamente hablamos de que ese es el sector que mayor tensión y mayor complicación está haciendo en el ecosistema”.
A esto sumó el problema de desertificación, y que en suma con la contaminación del agua están afectando gravemente los ecosistemas y la capacidad de producción alimentaria.
El modelo agrícola actual, de uso de agroquímicos también provoca procesos de eutrofización que genera hipoxia en ríos y cuerpos de agua, que implica la falta de oxígeno, debido al exceso de nitrógeno y fósforo provenientes de fertilizantes, que se traduce en la muerte de fauna acuática y proliferación de algas y sargazo.
Por ello, consideró que se debería migrar a otras prácticas, en las que se haga uso de materia orgánica, microorganismos y cultivos de cobertura, lo que abonaría a infiltrar más agua al subsuelo, y que por ende mejoraría la fertilidad del campo y reduciría el consumo hídrico.
“Debería de haber una directriz una estrategia estatal para estimular y promover la pues la generación de materia orgánica en los suelos agrícolas agropecuarios”.
Asimismo, pidió a las autoridades regular el uso excesivo de agroquímicos, y contar con sanciones para quienes excedan su uso, ante la afectación al agua y al suelo, y hacer sinergia con la Comisión Estatal de Aguas, la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Agropecuario.
