Una nueva investigación de la Universidad de Vaasa, en Finlandia, señala que la mayor amenaza en el mundo laboral no sería la inteligencia artificial (IA) en sí, sino quedarse atrás en aprender a utilizarla.
El estudio descubrió que los trabajadores que ven herramientas como ChatGPT o Gemini como aliados, y no como rivales, tienden a adaptarse mejor, involucrarse más en su trabajo y sentirse más optimistas respecto a su futuro profesional.
En ese sentido, Zhe Zhu, investigador de la Universidad de Vaasa, analizó cómo las herramientas de inteligencia artificial generativa están cambiando los espacios laborales y la experiencia de los empleados.
Sus hallazgos muestran que quienes perciben la IA de manera positiva suelen desarrollar nuevas habilidades con mayor rapidez y aprovechan la tecnología para aumentar su productividad y fortalecer sus carreras.
IMPULSA EL APRENDIZAJE
La investigación también encontró que el temor a perder relevancia profesional puede convertirse en una motivación para mejorar, y que muchos trabajadores reaccionan aprendiendo a integrar la IA en sus tareas diarias para mantenerse competitivos.
De acuerdo con los investigadores, la adaptación y el aprendizaje continuo se están convirtiendo en habilidades esenciales en la nueva era laboral impulsada por la inteligencia artificial.
“Los trabajadores no están siendo reemplazados simplemente por la IA, sino por quienes han aprendido a usar la IA generativa para trabajar de manera más efectiva”, asegura Zhe Zhu, investigador de la Universidad de Vaasa.
El estudio concluye que las organizaciones deberán equilibrar innovación, ética y capacitación para integrar correctamente estas tecnologías.
A medida que la IA se vuelva parte cotidiana de las empresas, los empleados que sepan colaborar con estas herramientas podrían tener mayores oportunidades de crecimiento profesional, mientras que quienes no se adapten podrían enfrentar más dificultades para mantenerse competitivos.
