A partir de este 5 de febrero, el Museo Memoria y Tolerancia abre sus puertas a la exposición temporal “Botellas para lágrimas”, una propuesta de la escritora y artista visual Jennifer Clement.
La muestra rinde un homenaje solemne a periodistas y escritores que sufrieron persecución, exilio, encarcelamiento o muerte como consecuencia del ejercicio de la libertad de expresión.
La exhibición toma como base la tradición de los antiguos lacrimatorios griegos y romanos, recipientes diseñados para recolectar el llanto en señal de duelo.
Clement materializa este concepto a través de 95 piezas de cerámica elaboradas durante un periodo de cuatro años. Cada botella funciona como un memorial individual dedicado a una figura silenciada por regímenes autoritarios, transformando el dolor en un objeto tangible de denuncia y dignidad.
Un memorial de resistencia creativa
Bajo la curaduría de Álvaro Gómez Gómez y el diseño museográfico de Israel Arenas Ávalos, la exposición genera un entorno de introspección donde cada pieza cerámica integra fragmentos de textos, nombres y símbolos.
El recorrido incluye menciones a figuras históricas y contemporáneas fundamentales, tales como:
- Sor Juana Inés de la Cruz y Federico García Lorca.
- Anna Ajmátova y Mahmoud Darwish.
- Wole Soyinka, Anna Frank y la periodista mexicana Lydia Cacho.
La fotografía de Daniela Edburg complementa la atmósfera, permitiendo que el espectador conecte con la fragilidad de la palabra ante el poder arbitrario.
Jennifer Clement, quien ejerce como presidenta emérita de PEN International, utiliza esta colección para visibilizar la censura y la injusticia, temas que definen su trayectoria en la defensa de los derechos humanos.
Reflexión sobre la democracia
La muestra trasciende el lenguaje literario para establecer un diálogo visual sobre la importancia de la verdad. Al honrar a quienes recibieron castigos por pensar y escribir, la exposición recuerda que la libertad de expresión constituye un pilar innegociable de la democracia. El trabajo de Clement no solo documenta el duelo, sino que proyecta esperanza a través de la resistencia creativa.
El público puede visitar “Botellas para lágrimas” en las instalaciones del museo ubicado frente a la Alameda Central. Esta exhibición se presenta como un acto de justicia poética, devolviendo simbólicamente la voz a quienes el autoritarismo intentó borrar de la historia.
