El reconocido analista deportivo y experto en estadísticas, Alexis María Martín-Tamayo, popularmente identificado como MisterChip, presentó un desglose matemático para explicar los motivos por los cuales el equipo considerado favorito raramente obtiene el campeonato en una Copa del Mundo de fútbol.
A través de un ejercicio de probabilidad aplicado a las distintas fases eliminatorias del torneo, el especialista demostró que incluso la mejor escuadra de la historia enfrenta posibilidades matemáticas adversas.
El análisis desmitifica la creencia popular de que el dominio absoluto en el terreno de juego garantiza el levantamiento del trofeo internacional, exponiendo cómo el formato de eliminación directa disminuye drásticamente las opciones de éxito para cualquier conjunto, por superior que parezca frente a todos sus rivales.
Para ilustrar su planteamiento, Martín-Tamayo estructuró un escenario hipotético donde compite una selección teóricamente invencible, dotada de gran destreza, a la cual le asignó porcentajes de victoria deliberadamente inflados para favorecerla.
El ejercicio asume un éxito absoluto del cien por ciento durante la fase de grupos, asegurando el pase a las rondas de eliminación directa sin el menor contratiempo. A partir de ese punto, el analista calculó la probabilidad acumulada de avanzar en cada etapa subsecuente.
En una ronda adicional inicial, frente a un rival de nivel medio como Austria, el experto otorgó un noventa por ciento de posibilidades de victoria al equipo favorito. Posteriormente, para la etapa de octavos de final, ante un contrincante con la solidez de Suiza, el margen de éxito estimado descendió al ochenta por ciento, marcando el inicio de una caída estadística.
Conforme el torneo avanza rumbo a sus instancias definitivas, el nivel de exigencia se incrementa y las probabilidades de victoria continúan en descenso. En la ronda de cuartos de final, al enfrentar a selecciones de mayor peso histórico como Países Bajos o Colombia, las opciones de avanzar caen al setenta por ciento.
Para las semifinales, ante potencias del calibre de Argentina o Brasil, el experto mantuvo este mismo porcentaje del setenta por ciento, reconociendo que resulta una cifra sumamente optimista. Finalmente, en el duelo directo por el campeonato, la probabilidad asignada quedó en un sesenta y cinco por ciento.
Al multiplicar todos estos factores fraccionarios, el resultado final revela que esta escuadra histórica apenas cuenta con un veintitrés por ciento de probabilidad real de coronarse. En consecuencia, el especialista concluye que existe un contundente setenta y siete por ciento de probabilidades de que el equipo favorito fracase en su intento por ganar el Mundial.
