Miles de fieles católicos han invadido literalmente Roma y las inmediaciones del Vaticano en las últimas horas con motivo de la ceremonia de canonización de la Madre Teresa de Calcuta mediante la cual será declarada santa de la Iglesia.

De acuerdo al portavoz de la sede de la Iglesia católica, Greg Burke, fueron repartidos unos 100 mil pases de ingreso a la misa del próximo domingo por la mañana en la Plaza de San Pedro, pero estimó que la asistencia superará esa cifra.

La ceremonia de canonización de la religiosa albanesa será presidida por el Papa Francisco y transmitida en directo en los cinco continentes por, al menos, 120 cadenas televisivas.

Nacida el 26 de agosto de 1910 en Skopje (entonces Macedonia, hoy Albania), Agnes Gonxha Bojaxhiu es una de las beatas más queridas y, por eso, el pontífice decidió elevarla al honor de los altares en una ceremonia exclusiva.

“Aunque existen otras canonizaciones en estos meses, esta es la canonización clave del año extraordinario de la misericordia”, agregó Burke destacando la importancia del rito del domingo.

Hasta ahora, señaló, unas 15 delegaciones oficiales de alto nivel confirmaron su asistencia y se sumarán otras tantas en las próximas horas.

Además unos 600 periodistas se acreditaron especialmente para seguir el acto, de los cuales 125 son corresponsales televisivos.

La familia religiosa de las Hermanas de la Caridad, la congregación fundada por la santa, organizó una serie de actividades en Roma para celebrar el momento, incluida una exposición fotográfica sobre la vida, el espíritu y el mensaje de Madre Teresa.

Este viernes en diversas iglesias de la ciudad se celebraron misas en varios idiomas, la española estuvo a cargo del arzobispo emérito de Yucatán, Emilio Carlos Berlié, en la basílica de Santa Anastasia al Palatino.

El sábado por la mañana los feligreses participarán en una audiencia con el Papa en la Plaza de San Pedro y por la tarde podrán escuchar una meditación musical en la Basílica de San Andrés del Valle.

El lunes 5 de septiembre se celebrará por primera vez la fiesta de la nueva santa, establecida ese día en el calendario católico. Por la tarde de ese día y en los días sucesivos, las reliquias de Madre Teresa podrán ser veneradas en la Basílica San Juan de Letrán en la capital italiana.

Entre otros detalles, durante la canonización será presentada al Papa una reliquia que consta de sangre de la religiosa, contenida en un especial relicario tallado en madera con diversas imágenes relacionadas con la misericordia.

“Es justo que sea canonizada en este año de la Misericordia porque ella es un emblema de la misericordia. Este año nos recuerda que todos buscamos misericordia, mendigamos amor y perdón”, dijo Brian Kolodiejchuk, postulador de la causa de canonización de la Madre Teresa.

“El mensaje siempre fue que Calcuta está en todos lados. Es la pobreza interior, una Calcuta del corazón que todos tenemos dentro”, añadió.

TE RECOMENDAMOS: 

Obispo que apoyaba a sacerdotes acusados de delitos, renuncia