La ilusión de conquistar el título del Clausura 2026 está más viva que nunca en Cruz Azul. La Máquina selló su boleto a la gran final después de imponerse 2-1 a Chivas en el Estadio Jalisco, resultado que desató la euforia de su afición y colocó nuevamente al conjunto celeste a las puertas de un campeonato.
Ahora, el cuadro cementero espera rival entre Pumas y Pachuca, aunque la gran incógnita gira en torno a dónde disputará su compromiso como anfitrión.
El Azteca no es opción
El panorama cambió radicalmente para los capitalinos debido a que el Estadio Azteca ya quedó bajo control de la FIFA rumbo a la Copa del Mundo 2026, certamen que arrancará el próximo 11 de junio. Esa situación obliga a la directiva cementera a buscar otra sede para encarar el duelo más importante del semestre.
¿Puebla o CDMX?
Ante ello, el Estadio Cuauhtémoc aparece como la alternativa más sólida. En caso de que el rival sea Pumas, la ida se jugaría el jueves 21 de mayo en territorio poblano y la vuelta se disputaría en Ciudad Universitaria.
Por otro lado, si Pachuca logra avanzar, el conjunto hidalguense cerraría fuera de casa y los celestes tendrían la oportunidad de recibir el choque definitivo.
Sin embargo, existe un obstáculo importante que podría modificar los planes. La Selección Mexicana tiene programado un amistoso frente a Ghana el viernes 22 de mayo en el mismo inmueble poblano, algo que complica la logística para la FMF y genera preocupación por el estado del césped, tomando en cuenta que apenas un día antes se celebraría la final de ida.
Debido a ese escenario, el Estadio Ciudad de los Deportes también gana fuerza como posible casa provisional de Cruz Azul. Además del tema operativo, jugar en la Ciudad de México evitaría traslados largos y reduciría el desgaste físico de los futbolistas en una serie donde cada detalle puede marcar diferencia.
Hasta ahora ni la Liga MX ni la institución cementera han emitido una postura oficial, pero todo apunta a que la decisión final se tomará en las próximas horas.
Mientras tanto, la afición cruzazulina permanece expectante, soñando con ver a su equipo levantar el trofeo en una sede que podría convertirse en histórica para el club.
