Este 4 de febrero trascendió la muerte del Dr. Angel Papadopulos, el afamado cirujano plástico que durante décadas cuidó la imagen de diversas figuras del espectáculo, siendo la más recordada la querida conductora Talina Fernández.
Aunque el médico siempre se caracterizó por su hermetismo y discreción respecto a su lista de pacientes, fue la propia “Dama del buen decir” quien en vida reconoció públicamente los “jaloncitos” y arreglos que el doctor le realizaba.
Tras la noticia de su deceso por un infarto, allegados al cirujano han compartido anécdotas que revelan su gran corazón. Se dio a conocer que, en una de las últimas intervenciones que realizó a Talina Fernández, la conductora atravesaba un momento económico complicado, al punto de no poder costear el quirófano. En un gesto de solidaridad y amistad, el Dr. Papadopulos la operó sin cobrarle honorarios, demostrando que su vocación iba más allá del negocio.
El doctor deja un vacío en sus pacientes, para quienes fungía no solo como cirujano, sino como un “ángel de la guarda” de su salud integral. Su hijo, Ari Papadopulos, queda al frente de su práctica médica.
