Los registros de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) muestran un incremento alarmante en las visitas a salas de emergencia debido a picaduras de garrapatas durante el inicio de la primavera de 2026. Los datos indican que la cifra de consultas alcanzó 71 casos por cada 100 mil habitantes en la última semana, un valor que triplica el promedio observado en la última década. Este fenómeno afecta principalmente a las regiones del noreste y medio oeste, donde el riesgo de exposición se clasifica actualmente como muy alto.
Las autoridades sanitarias vinculan esta proliferación con factores climáticos específicos. La combinación de inviernos breves y primaveras anticipadas permite que los artrópodos permanezcan activos por periodos más prolongados. El doctor Andrew Handel, especialista en enfermedades infecciosas, señaló que la reducción de las heladas facilita la supervivencia de estos parásitos, extendiendo la temporada de peligro para la salud pública, detalló Metro World News.

Además de las especies nativas, el CDC vigila la expansión de la garrapata asiática (Haemaphysalis longicornis), detectada en el país desde 2017, y la garrapata de la estrella solitaria (Amblyomma americanum).
El riesgo principal radica en la transmisión de patógenos responsables de enfermedades graves. La enfermedad de Lyme persiste como la infección más frecuente, aunque también existe una vigilancia estricta sobre la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas y la babesiosis. El Fordham Tick Index mantiene alertas activas en diversos estados, advirtiendo que los niños y adultos mayores presentan mayor vulnerabilidad ante los efectos adversos de una mordedura. Los síntomas de alerta incluyen fiebre, fatiga, dolores musculares y erupciones cutáneas.
Para mitigar el impacto en la salud, los expertos recomiendan el uso de repelentes con una concentración de DEET de entre el 20% y el 30% antes de realizar actividades en exteriores. Asimismo, sugieren vestir prendas de manga larga y realizar revisiones minuciosas de la piel al regresar de áreas con vegetación densa.

En caso de detectar un parásito adherido, el protocolo oficial exige el uso de pinzas de punta fina para extraerlo de forma recta, evitando movimientos bruscos que puedan dejar fragmentos bajo la piel.
El sistema de vigilancia epidemiológica continuará monitoreando las tasas de consulta en tiempo real. La presión sobre los servicios de urgencias obliga a los departamentos de salud estatales a reforzar las campañas de prevención, ya que se prevé que las condiciones climáticas favorables para las garrapatas persistan durante los próximos meses de 2026.
