Hasta las primeras horas de este domingo, la colombiana Shakira escribió una nueva página en la historia de la música en vivo al reunir a dos millones de personas en un concierto gratuito en la emblemática Playa de Copacabana en Brasil.
El espectáculo, celebrado en Río de Janeiro, se convirtió en un hito al posicionarla como la primera artista latina en lograr una convocatoria de tal magnitud en un solo concierto. La cifra fue confirmada por autoridades locales, destacando la magnitud del evento en uno de los escenarios más icónicos del mundo.

El show formó parte de su gira mundial Las Mujeres Ya No Lloran, inspirada en su álbum lanzado en 2024. Aunque inició con más de una hora de retraso, la espera solo elevó la expectativa: miles de drones iluminaron el cielo mientras dibujaban el mensaje Te amo Brasil, desatando la euforia de los asistentes.
Visiblemente emocionada, Shakira recordó sus primeras visitas al país hace tres décadas:
“Llegué aquí cuando tenía 18 años, soñando con cantar para ustedes. Y ahora miren esto. La vida es mágica”, expresó ante la multitud., expresó ante la multitud.
Durante la velada, interpretó algunos de sus mayores éxitos como Hips Don’t Lie, La Tortura y La Bicicleta, para cerrar con la sesión BZRP Music Sessions #53, tema que marcó una etapa personal tras su separación del exfutbolista Gerard Piqué.

Más allá del espectáculo musical, la artista también envió un mensaje de empoderamiento femenino:
“Las mujeres, cada vez que caemos, nos levantamos un poco más sabias”, afirmó, reforzando el espíritu de su actual etapa artística.
El concierto se suma a una serie de presentaciones masivas recientes en Copacabana, como las de Madonna en 2024 y Lady Gaga el año pasado. Sin embargo, el logro de Shakira destaca por su carácter histórico dentro de la música latina.
Especialistas apuntan que este momento no es casualidad, sino el resultado de una conexión de décadas con el público brasileño, que ha encontrado en la artista una afinidad cultural y emocional única.
Con este concierto, Shakira no solo reafirma su vigencia global, sino que también consolida su lugar como una de las figuras más influyentes de la música contemporánea.
