La música de Adrianah continúa construyéndose desde la honestidad, la vulnerabilidad y una propuesta sonora que desafía los lugares comunes. La cantante y compositora mexicana se prepara para abrir un nuevo capítulo en su carrera con el lanzamiento de ‘Siempre sí’, un sencillo que adelanta el universo emocional y conceptual de su próximo álbum, Alto rendimiento, un proyecto que explora temas como el amor, la validación, la identidad y los límites personales.
‘Siempre sí’ surge de una experiencia profundamente personal y refleja la sensibilidad que caracteriza la escritura de Adrianah. La canción, inspirada en una persona que marcó de forma importante su desarrollo artístico, se integra al concepto de Alto rendimiento, un disco que toma como punto de partida la experiencia de la artista como atleta de alto rendimiento durante su infancia y adolescencia. A través de esta metáfora, el álbum aborda la búsqueda de reconocimiento, el deseo de ser elegida y las distintas formas en las que las personas enfrentan la exigencia emocional en sus relaciones y en la vida cotidiana.
En entrevista, Adrianah habló sobre la inspiración detrás de ‘Siempre sí’, el complejo proceso creativo y emocional que dio forma a ‘Alto rendimiento’, la manera en que ha transformado experiencias personales en música y los aprendizajes que le ha dejado uno de los proyectos más íntimos y ambiciosos de su carrera. Además, reflexionó sobre el deseo femenino, la vulnerabilidad, la salud mental y las metas que aún busca alcanzar dentro de la industria musical.

‘Siempre sí’, una canción marcada por la memoria y la honestidad
La cantante Adrianah explicó que ‘Siempre sí’ nació de una experiencia profundamente personal relacionada con una persona que marcó su formación artística y emocional: “Esta canción surgió mientras pensaba en alguien que fue muy especial para mí y que, además, me presentó la música de Elliott Smith. Fue una persona muy importante en mi desarrollo como artista y, mientras escribía, me di cuenta de que estaba reflexionando sobre todo lo que representó para mí. Generalmente mis canciones nacen de forma muy natural, a partir de experiencias o momentos específicos, y en este caso fue exactamente así”.
La intérprete señaló que el tema también se conecta directamente con el concepto central de Alto rendimiento, un álbum que explora temas como la búsqueda de amor, reconocimiento y validación.
“Todo el disco gira alrededor de esa búsqueda de sentirse elegida, querida, campeona en distintos aspectos de la vida. Viene mucho de mi experiencia como atleta de alto rendimiento y de cómo esas dinámicas terminan reflejándose también en las relaciones personales. La manera que encontré para hablar de ello fue siendo completamente honesta y directa, porque mientras más específica y sincera eres, más universal termina siendo lo que cuentas”, explicó.
Aunque no pretende imponer una interpretación específica sobre el tema, Adrianah considera que hay una emoción inevitable que atraviesa la canción: “No tengo una expectativa concreta sobre lo que quiero que la gente sienta, porque cada quien va a conectar de manera distinta. Pero sí creo que hay una fuerza muy evidente dentro de la canción. Cuando la tocamos en vivo se siente muchísimo; los gritos al final, la energía que se genera, todo eso habla de un sentimiento muy poderoso. Algunas personas se identificarán con la historia, otras recordarán a alguien que quisieron mucho, pero espero que todos puedan conectar con algo propio”.
‘Alto rendimiento’, un proceso de transformación personal
Para la artista, Alto rendimiento representa mucho más que un disco: es el resultado de un proceso de introspección y reconciliación personal. “Ha sido un proceso extremadamente intenso. Cuando empecé a producir el álbum la productora me dijo que iba a convertirme en otra persona cuando termináramos. En ese momento no entendía completamente a qué se refería, pero ahora veo que tenía razón. Me obligó a revisar toda mi historia como atleta de alto rendimiento, a entender de dónde vienen muchas de mis conductas y cómo crecí buscando validación, aprobación y reconocimiento”.
La cantante explicó que el título del álbum tiene múltiples significado: “Por un lado, habla literalmente del alto rendimiento deportivo, porque crecí dentro de ese mundo. Pero también habla de la vida misma. Todos vivimos a alto rendimiento: trabajar, salir adelante, sostener relaciones, seguir avanzando. Y al mismo tiempo existe la idea de rendirse, pero en el mejor sentido posible, de aprender a soltar ciertas cosas, confiar y dejar de pelear contra todo. Ha sido una reconciliación muy profunda con quién fui y con quién soy ahora”.

La vulnerabilidad detrás de las canciones
Durante el proceso creativo, Adrianah también enfrentó momentos complejos relacionados con su salud emocional y mental: “Mientras producía el disco estaba en un momento muy enfocado, muy inspirado, con una energía enorme. Salieron canciones increíbles. Pero después llegó el momento de regresar a la realidad y enfrentar todo lo que había dejado expuesto en esas canciones. Fue muy fuerte verme tan vulnerable. La honestidad siempre ha sido mi forma de escribir y de crear, pero eso también implica exponerte completamente”.
Sin embargo, aseguró que encuentra fortaleza cuando lleva esas emociones al escenario. “Cuando estoy cantando estas canciones en vivo todo se siente natural. Hay una especie de alter ego que aparece, una versión más poderosa y segura de mí misma que es capaz de contar estas historias. He tenido que aprender a hacer las paces con esa dualidad, porque mientras esa versión sale al escenario a defender las canciones, yo también sigo siendo una persona que quiere sentirse amada y vulnerable en la vida real”.
Al hablar sobre lo que distingue actualmente su música, Adrianah reconoció que no busca necesariamente crear canciones de consumo inmediato: “He aprendido a aceptar que quizá mi música no siempre es la más fácil de digerir o la más comercial. Pero también creo que eso es precisamente lo que le permite permanecer en el tiempo. Lo que estoy diciendo es real, lo fue cuando lo escribí y sigue siendo real ahora”.
“Estoy muy orgullosa del trabajo musical que hay detrás del disco. Los arreglos, los sonidos, la producción; todo fue construido con muchísimo cuidado y dedicación. Incluso si alguien no pone atención a las letras, siento que puede percibir que hay algo importante ocurriendo dentro de la música”, agregó.
Los sueños que siguen en el horizonte
De cara al futuro, la cantante aseguró que intenta mantener los pies en la tierra y disfrutar el presente, aunque hay metas que siguen impulsándola: “Estoy tratando de no obsesionarme con expectativas enormes y de disfrutar lo que está pasando ahora. Pero claro que tengo sueños. Me encantaría abrir conciertos para bandas como Idles o Amyl and the Sniffers, porque son grupos que me transmiten exactamente lo que yo quisiera transmitirle al público.
“También quiero lanzar este disco en formato vinil. La portada es una obra muy especial para mí y me gustaría que el álbum existiera como un objeto físico que permanezca en el mundo”, confesó.
Finalmente, Adrianah reveló que más allá de que el público entienda su historia personal, espera que el álbum genere una reflexión más amplia sobre la experiencia femenina.
“Más que entenderme a mí, me gustaría que las personas reflexionaran sobre la complejidad del deseo femenino. Sobre lo que significa querer ser vista, ser amada, ser elegida y todas las contradicciones que existen dentro de esos deseos. Hablo de querer ser deseada, pero también de buscar amor real. Creo que muchas personas pueden identificarse con ese proceso y con todos los matices que lo acompañan”.
