El peso mexicano inició la jornada bajo un escenario de cautela, con movimientos moderados frente al dólar estadounidense y una operación cercana a la zona de 17.32 a 17.34 pesos por unidad, de acuerdo con el análisis compartido por Felipe Mendoza, analista de mercados de EBC Financial Group.
Este comportamiento refleja una sesión en la que los inversionistas se mantienen atentos a distintos factores económicos, tanto locales como internacionales, especialmente por el ajuste en las expectativas de crecimiento para México y por el rumbo de la política monetaria en Estados Unidos.
De acuerdo con información de Banco de México, la Junta de Gobierno recortó en mayo la tasa de referencia a 6.50%, en una decisión dividida que mantuvo el foco en la inflación y en el desempeño de la economía mexicana.
¿Qué presiona al peso mexicano?
Aunque el tipo de cambio se mantiene en niveles considerados favorables para la moneda mexicana, el mercado opera con cautela ante la desaceleración de la actividad económica. Analistas consultados por Banxico han reducido sus expectativas de crecimiento para México, mientras que otros reportes recientes colocan el panorama económico bajo presión por la debilidad de la industria y la inversión.
A esto se suma que la inflación continúa por encima del objetivo de Banco de México, lo que mantiene vigente la discusión sobre hasta dónde puede avanzar el ciclo de recortes sin comprometer la estabilidad de precios. Reuters reportó que, tras la decisión de mayo, Banxico proyectó que la inflación regresaría a su objetivo hacia el segundo trimestre de 2027.
En el plano internacional, la atención se concentra en la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, el comportamiento del dólar global y la expectativa por los próximos datos laborales en ese país. Estos elementos pueden influir en los flujos hacia economías emergentes, como México.
Advierten cautela ante el dólar
Felipe Mendoza, analista de mercados de EBC Financial Group, señaló que el peso mexicano opera bajo una asimetría de riesgo, pues aunque se mantiene lateralizado en precios todavía favorables, la cautela será clave durante la sesión.
“Observo que el peso mexicano opera bajo una cierta asimetría de riesgo, si bien el peso se mantiene lateralizado en precios aún favorables, la cautela será muy necesaria con la mirada en la política monetaria, el impacto de los aranceles impuestos sobre algunos metales y datos estructurales junto con el aumento de consumo por el mundial de futbol en los siguientes días”, explicó el especialista.
El analista también advirtió que la paridad cambiaria podría enfrentar una sesión con elevada fricción intradiaria y un sesgo alcista persistente, especialmente si el mercado intenta probar la resistencia técnica inmediata de 17.45 pesos por dólar.
De acuerdo con Mendoza, si la oferta institucional no logra defender esta zona clave, podría detonarse una aceleración de flujos hacia coberturas cambiarias de corto plazo, lo que redefiniría el equilibrio operativo del par para el cierre de la jornada.
El Mundial también entra en el radar económico
Otro elemento que comienza a llamar la atención es el impacto económico del Mundial 2026, especialmente por el aumento esperado en consumo, turismo y servicios durante los próximos días. México será sede de 13 partidos del torneo, lo que ha generado expectativas sobre un impulso temporal para ciertos sectores económicos.
Sin embargo, este efecto se mantiene bajo observación, ya que el impulso del evento deportivo podría contrastar con un entorno económico más débil y con menor dinamismo en actividades productivas clave.
¿Qué puede pasar con el tipo de cambio?
El cierre de la jornada dependerá del apetito por riesgo, la lectura de los inversionistas sobre la política monetaria y la reacción del mercado ante los datos económicos internacionales.
Por ahora, el peso mexicano mantiene una operación contenida, pero el escenario sigue abierto. La zona de 17.45 pesos por dólar aparece como el nivel técnico a observar, especialmente en una sesión donde cualquier señal de presión externa podría modificar rápidamente el tono del mercado cambiario.
