El cantante y compositor puertorriqueño Robi continúa consolidando una propuesta artística que apuesta por la honestidad emocional y la libertad creativa. Con una identidad que se mueve entre distintos géneros y una narrativa marcada por la introspección, el artista presenta una nueva etapa en su carrera a través de un proyecto que explora las emociones complejas, los matices de las relaciones humanas y los procesos de autodescubrimiento.
El resultado de esa búsqueda es ‘Sorry Si Soy GRRRIS’, álbum que llegó a las plataformas digitales el 4 de junio. A lo largo de sus canciones, Robi construye un universo donde conviven sentimientos contradictorios, vulnerabilidad y crecimiento personal. El disco también representa una evolución sonora para el cantante, quien experimenta con géneros como la salsa y el reguetón sin abandonar la sensibilidad melódica del pop que ha caracterizado su trabajo. Además, incluye colaboraciones destacadas como la realizada con Young Miko.
Como carta de presentación del proyecto destaca ‘BRRREAK!’, una canción que encapsula la esencia del álbum al abordar los conflictos emocionales que surgen cuando una persona debe elegir entre aferrarse a alguien que ama o priorizar su propio bienestar. Aunque su sonido transmite energía y optimismo, la letra profundiza en sentimientos ambiguos y decisiones difíciles, convirtiéndose en una representación clara del concepto que da vida a ‘Sorry Si Soy GRRRIS’.
En entrevista con Publimetro, Robi habló sobre el proceso creativo detrás del álbum, la manera en que transformó experiencias personales en canciones, los riesgos que asumió en esta nueva etapa musical y el significado que tiene para él compartir un proyecto tan íntimo con su público.

Las emociones grises como identidad artística
Para Robi, el origen de ‘Sorry Si Soy GRRRIS’ surgió de manera orgánica. El artista explicó que la primera canción que escribió para este proyecto fue su colaboración con Young Miko, aunque en ese momento todavía no tenía claro que estaba construyendo un álbum.
“La primera canción que escribí para este proyecto fue el tema que tengo con Young Miko, ‘sorry es que soy bipolarr’. Al principio no estaba pensando en hacer un álbum, pero ya llevaba tres o cuatro canciones que compartían una misma narrativa. Todas hablaban de sentimientos muy reales, muy transparentes, y ahí nació la idea de construir un disco alrededor de esa canción, para plasmar diferentes emociones que considero grises”, explicó Robi.
El cantante aseguró que el concepto del color gris va mucho más allá de las letras y se convierte en una representación de su identidad artística: “Las emociones están en las letras, claro, pero el gris también está en cómo me siento dentro de la industria. Me veo como una persona que habita ese punto intermedio y que, desde ahí, crea un espacio seguro donde puede ser ella misma, sin tener que encajar en etiquetas o categorías. El gris está en los sentimientos, en la música y en mi manera de existir como artista”.

Un disco sin reglas y con nuevas exploraciones sonoras
En el apartado musical, Robi buscó desafiar sus propios límites y experimentar con distintos géneros sin perder la esencia pop que caracteriza su propuesta: “Lo que hice en este disco fue experimentar con diferentes estilos, pero siempre llevando todo hacia un universo muy pop desde las melodías”.
“Hay una salsa que se siente completamente mía y también un reguetón que tiene una esencia muy pop. Quise mantener ese lenguaje melódico presente en todo momento y, sobre todo, dejar de imponerme reglas. La música no debería tenerlas, y este álbum refleja precisamente esa libertad”, comentó.
Esa búsqueda también representó una evolución respecto a sus trabajos anteriores: “Llevo años hablando de la importancia de no encasillarme, pero en este disco lo llevé al extremo. Me reté a probar sonidos que nunca había explorado y a hablar de temas que antes no había abordado. Más que cambiar, siento que mi sonido evolucionó hacia un lugar que hoy me representa muchísimo más”.

‘BRRREAK!’ y la complejidad de dejar ir
Robi eligió ‘BRRREAK!’ como carta de presentación porque considera que resume perfectamente el espíritu del álbum: “Es una canción que parece muy energética y luminosa cuando la escuchas por primera vez, pero si prestas atención a la letra descubres que habla de algo mucho más complejo”.
“Es el conflicto de querer a alguien que te está haciendo daño y saber que debes priorizarte, aunque no quieras hacerlo. Esa contradicción, ese espacio gris entre lo que sentimos y lo que sabemos que debemos hacer, es exactamente el corazón del disco”, explicó.
Además, reconoció que la canción nació de una experiencia personal: “Todas las canciones del álbum tienen una historia real detrás. Esta también. Viví esa situación de tener que tomar distancia de alguien, desaparecer de esa dinámica y darme un respiro. De ahí nace ‘BRRREAK!’”.

Un álbum profundamente humano
“Este álbum no lo escribí pensando como artista, sino como persona. Lo hice desde el lugar más humano posible”, explicó Robi, que más allá de los sonidos y las historias, espera que el público descubra la honestidad con la que fue creado el proyecto: “Habla de quién soy y también de quién intento ser. Es un proceso de autodescubrimiento y aceptación. Me gustaría que quienes lo escuchen entiendan que detrás de cada canción hay alguien intentando comprenderse a sí mismo”.
Durante ese proceso creativo también encontró una enseñanza personal: “Aprendí que muchas veces buscamos la manera perfecta de decir algo, cuando la mejor forma es simplemente decirlo tal como sale. Gran parte de estas canciones nacieron así, sin sobrepensarlas demasiado. Es una lección que me llevo como compositor, pero también como ser humano: hay momentos en los que las cosas simplemente son lo que son y hay que permitirles existir”.
Aunque el disco aborda diferentes relaciones y emociones, hay una canción que ocupa un lugar especial para el cantante: ‘un niño con corbata’.
“Es una carta dedicada a mi abuela, que falleció hace algunos años. Nunca había escrito una canción que me hiciera sentir tan vulnerable, pero al mismo tiempo tan sanado. Es una composición muy especial porque me permitió procesar cosas que llevaba dentro y por eso es una de las piezas de las que más orgulloso me siento”, confesó.
Aunque evita generar expectativas sobre la recepción del disco, Robi reconoce que le gustaría que las canciones sirvieran como un espejo para quienes las escuchen: “Este proyecto era algo que necesitaba sacar al mundo, independientemente de cuánta gente lo escuchara. Claro que quiero que conecte con las personas, pero sobre todo espero que quienes lo escuchen puedan identificarse con algunas de estas emociones y aprender a abrazar también sus propias zonas grises”.
Entre todas las canciones, cree que una de las que más resonará con el público será ‘esta es la última vez que me disculpo, SORYY’: “Habla de aceptar que algo ya no está funcionando y de encontrar la fuerza para soltarlo. No necesariamente tiene que ver con una relación amorosa; puede aplicarse a cualquier situación de la vida. Creo que muchas personas han estado ahí y por eso siento que será una canción con la que será muy fácil identificarse”.

Lo que viene después de ‘Sorry Si Soy GRRRIS’
Finalmente, Robi adelantó que este álbum apenas marca el inicio de una nueva etapa creativa.
“Viene muchísima música después de este proyecto. Puedo decir que este disco tendrá secuelas, nuevas ramificaciones y muchas historias que todavía quiero contar. Lo que sigue será música igual de honesta, igual de personal, y siempre apostando por el pop hecho desde Puerto Rico”, concluyó.
