Andrés Suárez carga bajo el brazo Lúa (Warner Music), el décimo álbum de su carrera, una producción que refleja uno de los periodos más complejos y transformadores de su vida. El cantautor español visitó México para promocionar el material, aunque tuvo que regresar a España para continuar con la gira que actualmente lo lleva por distintas ciudades.
Con el corazón todavía marcado por experiencias recientes, pero con la misma intensidad que caracteriza su forma de vivir y escribir, Suárez conversó con Publimetro sobre el significado de este nuevo trabajo, la manera en que transforma sus emociones en canciones y el vínculo especial que mantiene con México desde hace casi dos décadas.

Lejos de ocultar su entusiasmo, el músico reconoce que atraviesa un momento de gratitud.
“Si sobrevivo a una pandemia mundial y no soy intenso, hágaselo mirar”, comentó entre risas. “Estoy muy vivo, tengo muchas ganas de vivir, estoy nervioso por el Metropólitan, por esta promoción increíble que me están haciendo mi equipo de Warner México para presentar Lúa. Cómo no voy a estar feliz, cómo no voy a estar agradecido”.
Suárez asegura que escribir canciones sigue siendo su principal herramienta para procesar las emociones más difíciles.
“Es mi única vía. Si no, creo que estaría más loco aún. No siento más que un ferretero, que un panadero, que un médico, que un taxista. No soy distinto a nadie. Esto de que los artistas sienten mucho, vaya susto al carajo. Eso no es verdad”.
<i>“Mi romance con C no duró mucho, pero con México llevamos 18 años de un hermoso matrimonio. No sé definir lo que es México. Sé que llego y me encuentro en casa. Me encuentro a gusto. Estoy bien. Ya como picante, nivel máximo. Me siento un poco de aquí”</i>
— Andrés Suárez
La diferencia, explica, es que él deposita todas esas emociones sobre el papel.
“Yo no vivo con ira, pero mis canciones la llevan. Yo no vivo con dolor, pero mis canciones la tienen. Dejo todo esto en el papel. Me enamoré, lo escribo; me desenamoré; falleció mi abuelo, mi abuela, un amigo. Queda todo en el papel. Y eso me hace poder seguir adelante”.
Ese proceso creativo alcanzó una profundidad especial en Lúa, palabra que significa luna en gallego. El cantante relata que el proyecto comenzó en uno de los momentos más oscuros de su vida.
“Este disco han sido 70 canciones. Han sido dos años y medio de trabajo. Las canciones alegres del 2023 las borro y en 2024 vivo algo que llaman depresión diagnosticada. Tengo una ruptura muy traumática, muy dolorosa, horrible”.

Por ello, el álbum originalmente estaba destinado a convertirse en una obra completamente sombría.
“Lúa iba a ser un disco oscuro. Oscuro, negracio, depresivo, horrible, porque yo estaba así”. Sin embargo, una visita a México terminó cambiando el rumbo de la historia. “Me vine a México en febrero de 2025, como suelo hacer cada año. Le pedí a mi manager que cerrase conciertos, me quería ir de gira. Se me caía la casa literalmente encima. Y me enamoré aquí. Y de ahí una bachata, por ejemplo. Uno viene a Ciudad de México y se enamora. Y hace una bachata y ya la voz está cursi, está almibarada, las nubes son rosas y soy Walt Disney”.

A sus 43 años, Suárez considera que este trabajo representa fielmente quién es hoy, tanto como músico como persona.
“Absolutamente. Yo no comulgo con la gente que vive con un espejo retrovisor en la frente y va mirando para atrás todo el rato. Entonces yo dejo mi alma y mi pie y esta intensidad que estás viendo en cada álbum que hago. Y el último disco es el que más me presenta, obviamente”.
Por eso, su meta no es ocupar el primer lugar de las listas, sino mantenerse creando durante muchos años más.
“No sé si voy a vender muchos discos o pocos, pero yo hago las canciones que a mí me gustan. Mi ambición es dedicarme a la música dentro de 25 años”.
Algoritmos y canciones
En una industria dominada por tendencias, números y plataformas digitales, Suárez mantiene una postura clara: las canciones deben estar por encima de cualquier algoritmo. “A mí me importan muy poco las ideas, los algoritmos, las novedades de viernes, sábado o jueves, las tendencias, el trending no sé qué, el sold out permanente que vendemos que es mentira”. Su referencia continúa siendo la obra de grandes autores de habla hispana. “Yo hago canciones. La música de Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Aute o Sabina es la música clásica del futuro. Yo dudo mucho que Serrat estuviera pensando en los algoritmos componiendo Mediterráneo. O José Alfredo Jiménez o Julieta Venegas”.
