Mario Bautista ha recorrido un largo camino desde que inició su carrera a los 17 años, transitando por géneros que van desde el pop y lo urbano hasta el regional mexicano. Hoy, el artista se encuentra en una etapa de madurez y vulnerabilidad, donde busca conectar con su público no solo a través del éxito constante, sino desde una faceta más humana que acepta los altibajos de la vida como parte esencial del crecimiento.
Como parte de esta evolución, el cantante será el encargado de inaugurar la tercera temporada de Amazon Music City Sessions el próximo 24 de junio en La Maraka, en la que también participará SANTOS BRAVOS. Mario Bautista describe este formato como un “trip íntimo” en un venue diseñado para disfrutar y compartir de manera cercana, diferenciándose de los conciertos tradicionales por su calidez y su alcance global a través de streaming en plataformas como Amazon Prime, Twitch y TikTok.
El centro de este espectáculo será su nuevo álbum, Loverboy, el cual se estrenó en abril y marca su incursión en sonidos con mucho groove como el funk y el R&B. Este proyecto no solo es un cambio de ritmo, sino que carga con un mensaje social sobre la necesidad de que la humanidad regrese al presente y recupere el balance frente al consumo excesivo de redes sociales.
En Publimetro, platicamos con Mario Bautista sobre el desafío de montar este show y la importancia de mantenerse fiel a su esencia a pesar de experimentar con diversos estilos musicales.El artista también nos comparte sus reflexiones sobre la vulnerabilidad y cómo su curiosidad artística lo ha llevado a un punto donde el género musical es solo una herramienta para seguir conectando de corazón a corazón con su audiencia.

El desafío de inaugurar las City Sessions
Con una trayectoria que se ha transformado frente a los ojos del público, Mario Bautista se prepara para marcar el ritmo de una nueva etapa. El artista mexicano ha sido seleccionado para abrir la tercera temporada de Amazon Music City Sessions, una responsabilidad que asume no solo como un reto profesional, sino como una plataforma para mostrar su versión más honesta y musicalmente diversa hasta la fecha.
Para Mario Bautista, ser el encargado de dar el tono a lo que viene en esta temporada es un motivo de gran alegría y un proceso que ha requerido una entrega total en tiempo récord. El cantante comparte que, aunque el montaje fue veloz, el resultado artístico es excepcional.
“Me emociona. Estoy muy agradecido con Amazon por la oportunidad. Me pone muy feliz el poder tener este show compartido con banda, músicos en vivo disfrutando de mi nuevo álbum. La verdad que suena delicioso; la preparación para este show ha sido muy mágica, todos los ensayos. Realmente todo se preparó en cuestión de un mes, pero se está logrando increíblemente”.
Este evento, programado para el 24 de junio, destaca por un formato que rompe con la frialdad de los grandes estadios para buscar algo mucho más personal. El artista explica que la diferencia fundamental radica en “el trip íntimo con la gente, es un venue más chiquito, es un venue más para disfrutar, para compartir, para que sea más cercano”. Además, la experiencia se expandirá globalmente, ya que se transmitirá en vivo a través de Amazon Prime, Twitch, TikTok y Amazon Music.
La libertad de no tener etiquetas
A lo largo de los años, Mario ha navegado por el pop, lo urbano y el regional, una versatilidad que considera su mayor activo. En esta nueva etapa, el funk y el R&B toman el protagonismo en su proyecto Loverboy, permitiéndole una libertad creativa que pocos artistas logran mantener.
“Me encanta no haberme quedado encerrado en un género. Siento que después eso se vuelve muy monótono cuando pasan los años; esa es la bendición más grande dentro de mi carrera, que mi público me apoya en mis decisiones creativas y siempre está compartiendo conmigo y conectando con lo nuevo, porque yo voy creciendo también a través de mi música”.
Para Mario, la música es un reflejo de su consumo personal y su evolución interna: “Lo que más escucho en esa temporada a nivel musical es lo que me encanta crear porque es donde más inspiración obtengo. En una época fue el pop, en otra fue el urbano, luego el regional y ahora es el funk, el R&B. Esta época tiene mucho groove“.
Esta conexión se basa en una esencia que permanece intacta sin importar el ritmo: “la esencia es la esencia, y por más que pruebe algo nuevo no la voy a perder, porque es mi esencia probando algo nuevo. Es un lazo de corazón a corazón, es un hilo que nos une y que cada vez se hace más grande”.
A pesar de estar en el ojo público desde los 17 años, Mario siente que hay una faceta suya, más humana y terrenal, que apenas comienza a mostrarse. Esta nueva etapa de vulnerabilidad surge de aceptar que la vida no es una línea recta de éxitos constantes.
“Creo que ahora están conociendo también una etapa más humana mía, como más conectada a que la vida son tanto buenas noticias como malas noticias, son altos y bajos y yo creo que eso es parte de la vida misma. Como cuando nos toman el pulso de nuestro corazón, es arriba y abajo; si es una línea recta es que ya estás muerto. Estoy descubriendo esta nueva faceta en la que ya no tengo que ser al que todo le sale bien”.
Un mensaje necesario para la humanidad
Más allá del ritmo y la melodía, Loverboy carga con un mensaje social sobre nuestra relación con la tecnología y la pérdida del presente. Bautista reflexiona sobre cómo el mundo digital ha pasado de ser una herramienta a ser una cárcel que nos aleja de lo real: “El mensaje de este nuevo álbum es que antes el internet era un escape de la realidad y ahora la realidad es un escape del internet y no nos estamos dando cuenta, pero nos estamos yendo todos para allá y estamos viviendo más en el mundo digital que en el presente”.
“Es una locura que, si tú les dices a las personas de los 80s que va a existir una cajita negra que toda la humanidad lo va a llevar para todos lados y lo van a usar todo el día y se olvidarán de salir a caminar, de pisar pasto y de estar en la naturaleza, la gente te diría ‘¿estás loco?’“, reflexionó sobre el uso del teléfono celular.
Con este proyecto, Mario busca sembrar una “semillita de cambio positivo” y fomentar un balance necesario en una sociedad consumida por los algoritmos. “Este proyecto es como un viaje al pasado y que vean cómo era la vida en ese entonces sin el celular. Necesitamos un balance porque ya los algoritmos nos están consumiendo la vida. Usamos seis horas de nuestro día para los algoritmos en vez de para crear algo o para disfrutar con nuestros seres queridos nos dice de cómo estamos como sociedad. Loverboy viene a conectar a la gente al presente, a hacer un puente para el amor“.
