A partir del 15 de abril, quienes circulan por la autopista Guanajuato–Silao podrán pagar menos por cada cruce mediante el uso del TAG, con una reducción en la tarifa que pasa de 24.40 a 22.51 pesos.
El ajuste eleva el descuento del 35% al 40%, lo que representa un ahorro directo para usuarios frecuentes de esta vía clave en la conexión entre Guanajuato capital y la zona industrial del Bajío.
El beneficio aplicará exclusivamente para residentes de Guanajuato capital que cumplan con el registro del dispositivo, como parte de un esquema dirigido a usuarios frecuentes de esta vía en su movilidad cotidiana.
Además del beneficio en tarifa, el esquema permitirá registrar hasta tres TAG por persona. El primero será gratuito, mientras que el segundo y tercero tendrán un costo de 150 pesos cada uno, facilitando su uso en más de un vehículo.
El trámite se realiza directamente en la caseta de cobro, donde las personas interesadas deberán acudir con su vehículo, identificación oficial con domicilio en Guanajuato capital y tarjeta de circulación. El horario de atención es de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 horas y sábados de 9:00 a 13:00 horas.
Aunque el dispositivo puede utilizarse en otras carreteras del país, el descuento preferencial solo aplica en esta autopista. La vigencia del TAG será de al menos dos años.
El beneficio apunta a reducir tanto el gasto como los tiempos de espera en una vía que forma parte de la movilidad cotidiana de miles de personas en la región.
Una caseta con alto flujo diario
La autopista Guanajuato–Silao se ha consolidado como uno de los corredores más transitados en la zona centro del estado, al conectar la capital con el corredor industrial donde se concentran empleos, servicios y logística. Este flujo constante ha convertido al peaje en un gasto recurrente para trabajadores, proveedores y transporte local que cruzan la vía diariamente.
Antecedentes de la concesión
La operación de esta autopista generó debate público al cierre de la administración estatal encabezada por Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, cuando se concretó su concesión. El proceso fue cuestionado por sectores que señalaron falta de claridad en las condiciones del contrato y el impacto a largo plazo para las finanzas públicas y las tarifas a usuarios.
Cualquier ajuste en costos o beneficios, como el descuento vía TAG, se vuelve relevante para quienes utilizan de forma constante esta vía estratégica.
