Tras las intensas lluvias registradas la madrugada del lunes 13 de abril en Poza Rica, Veracruz, Petróleos Mexicanos (Pemex) activó protocolos de emergencia para contener la presencia de residuos de aceite detectados en el arroyo Hueleque, en las inmediaciones de las colonias Chapultepec y 27 de Septiembre.
De acuerdo con un comunicado de la petrolera, el incidente también alcanzó un cuerpo de agua en la comunidad Benito Juárez, en el municipio de Coatzintla, donde se reportó contaminación por hidrocarburos.
Lluvias provocan arrastre de hidrocarburos
Pemex explicó que el origen del incidente fue el desbordamiento de material contenido en una zona en mantenimiento del oleoducto Fobos-Central de Almacenamiento y Bombeo (CAB) Tajín, derivado de las precipitaciones intensas.
El arrastre de estos residuos alcanzó la bocatoma de la Comisión de Agua del Estado de Veracruz (CAEV) en Corralillos, lo que encendió alertas por una posible afectación al suministro de agua.

Acciones de contención y limpieza
Como respuesta, la empresa desplegó acciones de atención inmediata que incluyeron la instalación de barreras oleofílicas y marinas para evitar la dispersión del contaminante.
Además, aplicó productos biodegradables en el canal de entrada de la bocatoma con el objetivo de eliminar restos de aceite, así como recorridos de inspección en zonas cercanas como Palma Sola, Santa María y la desembocadura del río Cazones.
Según la petrolera, en estas áreas no se detectó presencia de contaminación.

Monitoreo permanente y zonas críticas
Pemex informó que mantendrá monitoreo constante en la zona afectada, reforzará las barreras en puntos críticos y continuará con labores de limpieza en áreas donde aún se observan manchas de hidrocarburo.
Asimismo, implementará vigilancia preventiva ante la posibilidad de nuevas lluvias que puedan provocar arrastres adicionales de residuos.
Riesgo ambiental por lluvias en zonas petroleras
Las precipitaciones intensas representan un factor de riesgo para instalaciones petroleras, ya que pueden movilizar residuos acumulados en ductos, patios industriales o áreas en mantenimiento.
Este tipo de eventos puede provocar la dispersión de hidrocarburos hacia ríos, arroyos y suelos, generando impactos ambientales relevantes.
Entre los principales riesgos se encuentran la formación de capas aceitosas en cuerpos de agua, que afectan la oxigenación y pueden provocar la muerte de especies acuáticas y fauna silvestre.
Impacto potencial en comunidades
Además del daño ecológico, la presencia de hidrocarburos puede afectar fuentes de agua potable, generar riesgos a la salud por exposición o consumo indirecto, e incluso incrementar la posibilidad de incidentes como incendios.
Ante estos escenarios, Pemex recordó que la ciudadanía puede reportar fugas o derrames a través de sus canales oficiales de atención.
