Autoridades estatales y federales localizan nueva toma clandestina; advierten riesgo para comunidades
En una nueva acción contra el robo de combustible, integrantes de la Secretaría de Seguridad y Paz, en coordinación con fuerzas federales, aseguraron aproximadamente 25 mil litros de hidrocarburo en una toma clandestina localizada en este municipio.
En los últimos días, en Cortazar, las autoridades han decomisado más de 50 mil litros de combustible como parte de operativos continuos para contener este delito.
Durante la intervención, se detectó una cisterna enterrada conectada directamente a la toma ilegal, sin medidas de seguridad, lo que representaba un riesgo latente para la población.
Las autoridades advirtieron que este tipo de instalaciones no solo implican extracción ilícita de hidrocarburos, sino que pueden derivar en fugas, incendios o explosiones con afectaciones a comunidades cercanas.
La intervención, señalaron, forma parte de una estrategia permanente que no solo busca asegurar combustible robado, sino también avanzar en las investigaciones para identificar a los responsables y desarticular las redes detrás de esta actividad.
El Gobierno estatal reiteró que la seguridad en la región implica mantener presencia constante en zonas de riesgo y actuar de manera focalizada donde este delito persiste.
Las autoridades estatales hicieron un llamado a la ciudadanía para reportar de forma anónima cualquier actividad sospechosa al número 089.
Este aseguramiento ocurre en un contexto nacional donde las autoridades han intensificado los golpes a redes de robo de combustible. Apenas el 22 de abril, autoridades federales informaron la detención de 14 personas vinculadas a una organización dedicada al huachicol y al lavado de dinero, con operaciones en entidades como Estado de México e Hidalgo.
De acuerdo con la información oficial, el operativo permitió desarticular parte de la estructura conocida como “Los Petrofactureros”, con un impacto financiero estimado en más de 126 millones de pesos, además del aseguramiento de vehículos de alta gama, inmuebles, autotanques y más de 150 mil litros de gas LP, lo que evidencia la dimensión empresarial que han alcanzado estas redes criminales.
