En Guanajuato, la atención oportuna a casos de extorsión ha evitado el pago de más de 94 millones de pesos a grupos delictivos, de acuerdo con cifras compartidas durante una reunión con integrantes de COPARMEX Irapuato-Salamanca.
El dato corresponde al periodo del 26 de septiembre de 2024 al 30 de abril de 2026, en el que el Escuadrón Antiextorsión atendió 2 mil 106 solicitudes de apoyo relacionadas con este delito.
Durante el encuentro, autoridades estatales compartieron herramientas para identificar distintas modalidades de extorsión, entre ellas la telefónica, presencial y el llamado secuestro virtual. También se explicaron protocolos de actuación, canales de denuncia y mecanismos de atención inmediata.
Empresarios reciben herramientas de prevención
La reunión con integrantes del sector empresarial tuvo como eje la prevención. La extorsión, explicaron, busca generar miedo, aislar a la víctima y presionarla para tomar decisiones bajo amenaza; por ello, actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre realizar un pago o activar una respuesta institucional.
Uno de los momentos centrales del encuentro fue el testimonio de un empresario de Irapuato, quien compartió cómo el acompañamiento operativo y psicológico del Escuadrón Antiextorsión le ayudó durante un momento crítico.
El caso permitió mostrar que detrás de cada denuncia no solo hay una carpeta o una llamada de emergencia, sino personas, familias, trabajadores y fuentes de empleo que pueden quedar bajo presión criminal.
La denuncia como punto de quiebre
Las autoridades insistieron en que la confianza ciudadana y el trabajo conjunto con sectores productivos son clave para contener este delito. En el caso de la extorsión, la denuncia temprana permite activar protocolos de contención, asesoría y acompañamiento antes de que la víctima realice algún pago.
El mensaje dirigido al sector empresarial fue orientado a no enfrentar la amenaza en aislamiento, no proporcionar información personal o financiera y contactar de inmediato a las instancias correspondientes para recibir orientación.
La estrategia busca reducir el margen de operación de grupos delictivos que aprovechan el miedo, la urgencia y la falta de información para presionar a comerciantes, empresarios y familias.
