#BancaExplica: ¿Cómo salir de deudas?

Por Comité de Educación Financiera de la ABM

Endeudarse a veces es visto como algo negativo. Falta de control al realizar compras; no saber decir que no ante las ofertas y la publicidad de los productos; comprar cosas que muchas veces son innecesarias; y no comparar cuando realizamos una compra, son sólo algunas de las causas por las que, en ocasiones, nuestros gastos superan por mucho nuestros ingresos.

Sin embargo, las deudas no son malas. Lo que puede resultar negativo es en qué se ocupa. Para crecer el patrimonio, a veces es necesario endeudarse. Esto tiene como efecto que el retorno sea mucho mayor a lo que se contrajo, lo que es positivo. No obstante, adquirir bienes o servicios que no requerimos, cuyo valor final será menor al del costo de la deuda, puede traernos problemas.

El primer paso para tomar el control de nuestras finanzas es hacer un presupuesto. Llevar un registro detallado de nuestros ingresos y gastos, así como conocer nuestros patrones de consumo, son la base para saber cuántos compromisos crediticios podemos adquirir.

Posteriormente, hay que identificar la capacidad de endeudamiento. Una vez realizado el presupuesto, tendremos identificados qué gastos son necesarios para nuestra vida cotidiana, a los que llamamos gastos fijos. La capacidad de endeudamiento se obtiene calculando aproximadamente el 30% de nuestros ingresos una vez que le restemos los gastos fijos. Se recomienda no adquirir deudas cuyo costo, ya sea semanal, quincenal o mensual, supere esta cantidad.

Finalmente, es recomendable hacer una lista de todas nuestras deudas y ordenarlas en cuanto a prioridad de pago, buscando liquidar primero aquellas con la tasa de interés más alta. Existen diversos métodos y estrategias para hacer esto de manera sistemática y ordenada, pero todos coinciden en la relevancia de, siempre que sea posible, pagar más del monto mínimo.

Con todo esto en mente, vale la pena reiterar que contraer deudas para hacer crecer nuestro patrimonio es algo que vale mucho la pena. Para ello, requerimos de un historial crediticio, a través del cual las instituciones financieras se dan una idea de nuestro comportamiento con respecto a las deudas y determinan cómo y cuánto nos pueden prestar.

Existen dos instituciones que facilitan esto: Buró de Crédito y Círculo de Crédito. Ellas registran cómo hemos pagado y califican nuestro actuar. Todos, si tenemos o hemos tenido un crédito con algún banco o tienda departamental, estamos en ellas. Eso no es malo. Lejos de eso, es una herramienta que podemos utilizar a nuestro favor.

Para que nuestro historial y calificación crediticia estén en las mejores condiciones, debemos procurar ser puntuales con los pagos; ponernos al corriente si nos atrasamos; no endeudarnos más allá de nuestra capacidad de pago; pagar más del mínimo cuando nos sea posible; adquirir sólo los créditos que necesitamos; llevar un control sobre el monto de nuestras deudas; y no abrir muchas cuentas nuevas en un periodo corto de tiempo.

Pero ¿qué pasa si nos endeudamos y, por alguna razón, tenemos dificultades para pagar? Si queremos acceder a más y mejores oportunidades de crédito en el futuro, es conveniente que nuestro historial y calificación sean óptimos. Las eventualidades nos pueden surgir a todos. Por eso, ante cualquier problema, es fundamental acercarse a nuestros bancos. Ellos nos ofrecen distintos mecanismos, como la reestructuración o la consolidación de deuda, para ayudarnos.

En la Asociación de Bancos de México tenemos una oferta amplia en materia de educación financiera, junto con 18 bancos comerciales y dos bancos de desarrollo, que se puede consultar en https://www.abm.org.mx/educacion-financiera/, que los invitamos a conocer.

 

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