Maximiliano Calvo mata los malos sentimientos bailando

Por Marisol Orta

Tras su salida de la agrupación musical “Intrépidos Navegantes”, el cantante Maximiliano Calvo presenta su primer material discográfico homónimo en el que aborda géneros como el candombe uruguayo y mezclas de sonidos latinoamericanos que, desde su punto de vista, valen la pena mostrar al mundo entero. 

En entrevista con Publimetro, el originario de Rosario, Argentina, platicó que esta nueva placa discográfica nació del rompimiento con su compañera amorosa hace algunos ayeres, sin embargo, es un material para bailar y levantar los ánimos.  

“Cuando escribí las canciones de este disco, tenía la filosofía de matar los malos sentimientos bailando, misma que se usa mucho en los carnavales. Las letras de ellas van mucho sobre cosas oscuras, de desamor o contestatarias, pero van mezcladas con ritmos de festejo y baile. Una dicotomía muy linda que hizo que me riera de mi mismo”, aseguró el cantautor. 

Y siguió: “el disco cuenta los meses desde que mi ex novia me dejó, hasta el momento en que pude superar eso, fue una historia tremenda de tragedia, tiempo y comedia, que con el tiempo tomó menos densidad y ahora se puede ver por un lado más lindo”. 

Detalló que cada vez que le suceden cosas malas, intenta darles otro ángulo para reírse de sí mismo, divertirse con ellas y entender que no debe dejar de lado la libertdad. 

“No es algo sencillo, pero siempre que tengo malos momentos, intento darles otro ángulo para divertirme. Con ello he entendido que no debo dejar de lado la felicidades ni la libertada para hacer lo que yo quiera de mi vida. Eso ha mejorado mi proceso de composición. Ahora sé que hay que tocar fondo para lanzarnos de nuevo a la superficie”. 

Después de girar por Uruguay, Calvo llegó a México como parte de un concurso de movilidad sustentable, oportunidad que no dejó pasar y le ha permitido llegar a varios lugares del país. 

“Apenas bajé del avión y me fui para el Foro Indie Rocks, donde di mi primer concierto que por supuesto fue mágico. ¡No podía creerlo! De ahí me fui a Cholula, luego a  Playa del Carmen, después a Guadalajara y por último a Morelia. Todo ha sido muy intenso y muy lindo”.

Sobre cómo prepara sus shows, Maximiliano aseguró no tiene una dinámica, ya que improvisar es lo más cercano al sentimiento de “libertad” que puede tener. 

“Tengo la teoría de que es mejor no preparara nada. Para mis conciertos siempre trato de improvisar. Me gusta llegar, subirme al escenario y ver a la gente que está por escucharme. De ahí, lo que hago es tratar de generar una conexión con ella para empezar a mover el cuerpo y sentir la música. Creo que eso es lo lindo de mis presentaciones, que ninguna es igual a otra”. 

Calvo dijo que de este proyecto musical sólo espera ser fiel a sí mismo y a lo que alguna vez proyectó de pequeño como símbolo de libertad. 

“Lo que quiero hacer con este proyecto es compartir a mis fans lo más que se pueda de este viaje. Es como una responsabilidad, una posibilidad y una enseñanza divina que necesito responderle a la vida. Esa es mi política, lo que hago tiene que ver con la libertad, algunos valores que aprendí desde chico, siempre me propuse hacer música para ser libre y quiero continuar siendo leal a eso”, finalizó

Más sobre Maximiliano

Calvo nació el 24 de noviembre de 1989 en Rosario, Argentina, en cuya Facultad de Música, llamada comúnmente por los lugareños “La Siberia”, se formó. Comenzó tocando la batería y luego se pasó a la guitarra y al piano. Aprendió a hacer canciones en la “escuelita” de Jorge Fandermole, gran compositor rosarino. Luego fue mejorando su norte con ayuda de algunos músicos que fueron primero sus ídolos: además de Nebbia y Páez, Martín Buscaglia,  Fernando Cabrera o Gonzalo Aloras. 

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