Greta Gerwig: 'Gane o no, ya es un triunfo'

La actriz, guionista y directora sigue en shock ante la nominación de Lady Bird al Óscar como Mejor Dirección; en entrevista habla de cómo los excesos son malos, aún el feminismo.

Por Gabriela Acosta

Se define más como guionista, que directora, pero ha sido la segunda, la que le ha permitido llegar a ser considerada una de las mujeres con más sensibilidad en el cine.

Greta Gerwig está nominada a un Óscar por la Mejor Dirección en el filme Lady Bird, una historia de mujeres protagonizada por mujeres y contada por mujeres.

La ahora directora, no es nueva en el mundo del cine y la televisión, ya que tiene una carrera de más de diez años y con trabajos como actriz en Amigos con derechos, De Roma con amor, Jackie y en series de televisión como The Mindy Project, entre otros.

Su historia es peculiar, porque empezó como actriz, siguió como guionista para luego entrar al mundo de la dirección.

Durante una pausa por su andar en las actividades previas a la ceremonia del Óscar, que se realizará el próximo 4 de marzo, Greta define cómo es el cine que busca, que no es de ficción sino real.

¿Qué tan cerca o lejos estás del feminismo?

— Es complicado, porque el problema de hoy en día, es que se caen en los excesos. Creo que para encajar con el núcleo del feminismo moderno, hay que encontrar la forma correcta de combatir, y transformar el machismo.

Cuando las feministas hablan sobre la posición de la mujer en la sociedad es siempre lo mismo: Hombres siendo líderes en todo, siento que vamos haciendo cambios, pero aún falta mucho.

¿Dónde recibiste la noticia de tu nominación al Óscar?

— En Los Ángeles. La verdad intenté levantarme temprano, pero no lo logré [risas]. Desperté tarde y fue a través del teléfono que recibí la noticia.

Mi primer reacción fue llorar, luego reír y al final grité, incluso hubo un reporte en el hotel de que algo me había pasado… sigo en shock.

La mayoría de tus personajes como actriz han sido en la comedia, ¿qué tanto influyó eso en Lady Bird?

— Me gusta sacar cosas buenas, de las cosas que no son tan buenas. Lady Bird tiene humor salpicado con drama.

¿Que una mujer sea reconocida en cualquier rubro influye en el resto del mundo?

— Por el tiempo en que vivimos, creo que sí influye. Estamos en una etapa donde las mujeres ya no quieren permanecer en silencio y están alzando la voz.

Hace poco me enteré que soy la quinta mujer que figura en la lista de los mejores directores en los Premios de la Academia en sus 90 años.

Ya imaginarás todo lo que trae consigo está nominación, que gane o no, ya es un triunfo.

¿Qué consecuencias trae una nominación y aún más un Óscar?

— No me gusta adelantarme a los hechos, tengo muchos hombres a mi alrededor (nominados), y mi lucha va más allá de eso.

Este tipo de nominaciones te abren el campo de acción, te permiten realizar con más facilidad los nuevos proyectos y hay quienes se arriesgan para apoyar tus locuras.

Creo que es una buena idea que estén buscando mujeres, que estén mirando sus carreras, que están viendo eso.

Lady Bird explora esa relación entre madre e hija que es tan difícil de explicar e sus diversas etapas, ¿qué tanto lo padeciste?

— Debo confesar que Lady Bird es como la transcripción de mis diarios de adolescente. Crecí en Sacramento y asistí a la escuela católica, antes de escapar al otro lado del país, a Nueva York, donde sólo quería escribir para teatro.

El exponer en la pantalla grande esos cambios en ambas, de su procesos internos y físicos, sus cargas emocionales, fue difícil pero gracias a Saoirse Ronan (Lady Bird) y Laurie Metcalf (Marion McPherson) se hizo un gran trabajo.

¿Es cierto que tienes la habilidad de tener mucho corazón?

— No puedo confirmarlo ni negarlo, pero lo que sí, es que en cada una de mis historias busca hablarle a al corazón.

 

 

¿De qué trata?

Christine McPherson (Saoirse Ronan) es una joven amorosa y profundamente obstinada.

Por mucho que luche contra ello, es exactamente igual que su madre (Laurie Metcalf), una enfermera que trabaja para mantener a flote a la familia después de que el padre (Tracy Letts) se queda sin empleo.

Ambientada en el año 2002 en Sacramento, California, en mitad de un panorama económico marcado por cambios vertiginosos, Lady Bird es una conmovedora visión de las relaciones que nos modelan, las creencias que nos definen y la belleza inigualable de un lugar llamado hogar.

 

Contenido relacionado:

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo