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Entretenimiento 07/05/2021

¿Recuerdas “Niñas mal”? Así luce hoy la mansión donde fueron internadas las protagonistas

‘Adela’, ‘Greta’, ‘Nina’ y compañía vivieron grandes aventuras en “La casa de Maca”.

Tres adolescentes muy distintas pertenecientes a la clase alta son sentenciadas a vivir medio año dentro de un centro de reeducación social tras cometer diferentes delitos. Así comenzaba la trama de la inolvidable telenovela juvenil Niñas mal, la primera producción de MTV Latinoamérica de este género televisivo que arrasó entre los niveles de audiencia en todo el continente durante su emisión en 2010.

A lo largo de 70 episodios en su primera temporada, ‘Adela’, ‘Nina’, ‘Greta’ y compañía cautivaron a toda una generación de jóvenes de la época con sus aventuras y desventuras en “La casa de ‘Maca”, un internado de modales y códigos éticos que al principio ninguna tolera pero poco a poco se convierte en el escenario para que nazca una amistad inquebrantable entre ellas.

Niñas mal
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Por esta razón no es de extrañar que la espectacular mansión, donde las protagonistas y sus compañeras cumplieron su rehabilitación mientras atraviesan distintas luchas durante su adolescencia, eleve a la nostalgia al público seguidor de esta historia tanto como sus personajes. A continuación, te mostramos cómo luce en la actualidad esta edificación.

Niñas mal
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El aspecto actual de “La casa de Maca” de Niñas mal

El imponente inmueble de arquitectura francesa, propiedad en la ficción de la ecuánime ‘Hilda Macarena de la Fuente’, existe en la vida real y puede ser visitado al presente.

Está ubicado al norte de Bogotá, Colombia, país donde precisamente se grabó la teleserie basada en la película mexicana homónima de 2007; informó El Tiempo.

Por supuesto, no es una institución educativa para jovencitas con problemas de distinta índole, sino una mansión que forma parte importante de la historia colombiana.

Se trata de la “Mansión francesa” o “Mansión Medina”, en alusión a su dueño más notable, y la telenovela Niñas mal es solo una de las muchas producciones que se han grabado en sus espacios.

La estructura, ubicada en la carrera octava con calle 87, específicamente en un exclusivo barrio, se alquila para festejos como bodas, cumpleaños, bautizos, lances publicitarios y rodajes para todo tipo de proyectos.

De hecho, además de Niñas mal, la fachada de imitación republicana ha albergado la filmación de melodramas como La viuda de la mafia (2004), Pura sangre (2007), Sin senos no hay paraíso (2008-2009), como la casa de ‘Marcial Barrera’, y más recientemente la serie de Netflix Perdida (2020), entre muchas otras.

Esta epatante propiedad, patrimonio arquitectónico de Bogotá, además cuenta con una piscina con invernadero, jardines, terrazas, ático y una solemne escalera principal que pueden emplearse como mejor parezca a quienes la rentan para sus celebraciones o grabaciones.

Las fotos más recientes de la mansión disponibles en redes sociales datan de 2019. En estas, se la aprecia idéntica a como se vio en Niñas mal, solo que el color es ahora blanco impoluto y no amarillo claro.

La verdadera historia que se vivió en “La mansión francesa”

Antes de fungir como escenario principal en Niñas mal o en otras producciones televisivas, “La mansión francesa” fue solo una lujosa edificación salpicada de polémica por donde pasearon miembros del jet-set colombiano, grandes figuras, políticos e incluso narcos.

De acuerdo a El Espectador, la primera reseña de la mansión data de 1954, cuando Jorge Salcedo Salgar la vendió a Federico Schorr, un hombre perteneciente a una importante familia de orígenes alemanes.

La construcción fue parte de las propiedades de este clan hasta 1987, año en el que la compró Santiago Medina Serna, un famoso anticuario, decorador y administrador de empresas que había soñado con adquirirla desde su niñez.

Cuando se hizo oficialmente su dueño, la antigua estructura estaba completamente menoscabada y con altas probabilidades de ser demolida para ceder su espacio a otra edificación. Empero, Medina Serna se tomó dos años para remodelarla, decorarla y amoblarla con invaluables obras de arte, espejos, mobiliario de Europa, antigüedades y las más finas piezas, sin escatimar en gastos para nada.

Más adelante, arrancó una vertiginosa  carrera en la política junto a importantes figuras y comenzó a celebrar las más lujosas fiestas su mansión con invitados de alta sociedad, como artistas, dirigentes y demás.

En la década de los 90, tras haber sido el tesorero del Partido Liberal en Colombia, Medina asumió este cargo en la campaña de Ernesto Samper a la presidencia de Colombia. Por supuesto, empleó su dulce hogar como sitio de encuentro para recabar fondos que escaseaban.

Según el medio, el espacio recibió con este fin desde importantes empresarios hasta embajadores del poderoso Cartel de Cali, cuyos cabecillas —los narcotraficantes Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela— inyectaron una importante suma de dinero a la campaña de Samper, quien resultó electo en la contienda presidencial frente a Andrés Pastrana en 1994.

Para celebrar la elección, se organizó la más portentosa y concurrida fiesta de esta estructura con más de 300 asistentes, aunque solo habían sido invitados 70.

De sueño a prisión

No obstante, la verdad sobre la financiación a la campaña de Samper no tardó en salir a la luz. Entonces, Medina se despidió de los éxitos y los lujos para visitar los tribunales, la cárcel y finalmente vivió terriblemente enfermo sus últimos días en su mansión soñada, bajo arresto domiciliario, cumpliendo una condena por “enriquecimiento ilícito en favor de terceros”, publicó El Espectador.

Medina expiró en 1998 y dejó un testamento donde la mansión quedó en poder de 20 personas, de los que la mayoría expendió sus derechos. Entre los herederos, estaba su entonces pareja: el decorador Édgar Ernesto Hernández.

La mansión francesa en un evento celebrado en 2019

Finalmente, en 2010, la polémica vivienda fue vendida. Antes de morir, también plasmó sus memorias en el libro La verdad sobre las mentiras, en el que devela todo sobre los últimos eventos de su vida; publicó Las 2 Orillas.

Según distintos medios, no murió sin recalcar que Samper estaba al tanto de quiénes eran los financistas de su campaña.

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