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Así se veía Ana Martín hace 39 años atrás en “Gabriel y Gabriela”, una de sus telenovelas más famosas

La actriz tenía 36 años cuando encabezó este melodrama.

Ana Martín

Ana Martín es un orgullo del medio artístico de México. Una estrella que, durante sus más de cinco décadas de gloriosa trayectoria, ha destilado de manera imparable talento, belleza y simpatía tanto en la televisión como en el cine.

En el mundo de las telenovelas es donde ha seguido gozando de una gran exposición, un amplio abanico de seguidores y un enorme reconocimiento desde su debut en los melodramas, casi a la par de sus comienzos en la gran pantalla, con un rol en Tú eres mi destino en 1969.

Y aunque ahora siga pisando fuerte mayormente en roles secundarios, con mucho orgullo por supuesto, a lo largo de su carrera ha dejado una huella imborrable en el popular género televisivo protagonizando grandes clásicos de la pantalla chica mexicana, como Gabriel y Gabriela.

El aspecto de Ana Martín como Gabriel y Gabriela

En 1982, un par de años después de encarnar su primer protagónico en Muchacha de barrio (1979-1980), la carrera de Ana Martín despuntó al encabezar de manera magistral esta producción de Patricia Lozano para Televisa basada en una historieta homónima de Yolanda Vargas Dulché publicada en la revista Lágrimas, risas y amor.

En la trama, que protagonizó junto a Jorge Rivero y Juan Ferrara, la luminaria de entonces 36 años de edad conquistó al público como nunca al demostrar su ya conocido talento dando vida a una cándida mujer y después a su hija, quien además se hace pasar por un hombre tras una decepción amorosa.

La novela arranca narrando la historia de amor entre la femenina jovencita ‘Gabriela Brito Rocafuerte’ y el pescador ‘Renato Reyes’ en el puerto de Mazatlán. Tras superar muchos obstáculos, logran casarse y tener una pequeña hija a la que llaman ‘Gabrielita’.

No obstante, la obsesión con ‘Gabriela’ que tiene ‘Nicandro’, un hombre acaudalado pero de oscuros sentimientos, termina acabando de manera trágica con la vida de los amantes.

A partir de ese momento, ‘don Benito’, el noble y honrado padre ‘Renato’, se hacer cargo de su nieta con el corazón sumido en pena ante la desgracia que lo azotó justo tras perder a su última esposa.

Muchos años después, ‘Gabrielita Reyes’ reaparece convertida en toda una aguerrida jovencita que contario a su madre, le gusta vestir ropa masculina y llevar el cabello corto. Además, se ha criado entre pescadores y decide dedicarse precisamente a la pesca.

‘Gabriela’ cambia por amor

La vida de ‘Gabriela’ cambia cuando un día es confundida con un muchacho en una famosa empacadora de pescado. La envían a cargar los peces y se tropieza con ‘Carlos Iturbide’ (Jorge Rivero), un noble y rico joven que llegó a Mazatlán para hacerse cargo de la empresa familiar tras la muerte de su padre.

Desde su primer encuentro saltan chispas. ‘Gabriela’ decide cambiar su aspecto para atraer a ‘Carlos’ y juntos comienzan a vivir una linda historia de amor. Él está comprometido con una joven interesada e infiel llamada ‘Martha’ en la Ciudad de México. Anhela terminar el compromiso, pero su arbitraria y manipuladora madre lo evita fingiéndose enferma.

Cuando su amada y a su abuelo se enteran, les jura que él ama a ‘Gabriela’ y viajará hasta la capital para acabar con la propuesta. Antes de marcharse, le pide matrimonio a su novia, quien acepta y decide esperarlo.

En la Ciudad de México, lamentablemente es recibido con una trampa de ‘Martha’, quien invitó a la prensa para dar a conocer los detalles de su inminente matrimonio y su felicidad al respecto. La noticia llega hasta el periódico local de Mazatlán, destrozando el corazón de ‘Gabriela’.

Aunque al final logra romper con su prometida y ansía regresar al lado de su ahora novia, una serie de circunstancias se lo impiden. Ante la aparente traición de ‘Carlos’, una abatida ‘Gabriela’ se determina a empezar una nueva vida y enterrar su dolor a como dé lugar.

Así nace ‘Gabriel’

Entonces, decide vestirse como hombre y abordar una nave haciéndose llamar ‘Gabriel’ para trabajar como  grumete. En el barco, conoce al millonario ‘Fernando del Valle’ (Juan Ferrara), quien tras una sucesión concatenada de eventos la contrata como su ayudante. Ella acepta y poco a poco comienza a  enamorarse de su jefe.

Mientras está en el barco, ‘Carlos’ regresa a Mazatlán tras la muerte de su mamá a buscar a su novia. ‘Benito’ lo ataca pero él explica lo ocurrido y le reafirma sus sentimientos por su nieta. Corren a buscarla al puerto pero ya se ha marchado. Él persiste buscándola y esperándola.

Por otro lado, cautivada con ‘Fernando’, la protagonista decide sacar a relucir su verdadera identidad ante su nuevo interés amoroso pero diciendo ser la supuesta hermana gemela de ‘Gabriel’. Él corresponde los sentimientos y comienzan un idilio. Aunque ella todavía piensa en ‘Carlos’, cree que el afecto que siente por el millonario crecerá hasta opacarlo todo.

Luego de varios eventos que dejaron al público con el corazón en la boca, ella le confiesa la verdad y él le propone matrimonio, lo cual acepta. Al encallar en Mazatlán para que ‘Fernando’ pida la mano de su novia a su abuelo, la joven se encuentra con ‘Carlos’. A partir de ese momento, empieza a dudar sobre a quién pertenece su corazón y los galanes se enfrentan por ella.

El mítico final de Gabriel y Gabriela

El final del melodrama es uno de los más polémicos y míticos en la historia de la televisión mexicana. Y es que en la última escena, la heroína se decide por uno de sus pretendientes y camina al altar con este pero nunca se vio el rostro del afortunado, por lo que él público no supo a quien eligió ‘Gabriela’.

Décadas después, de acuerdo a un video en la plataforma Blim, Martín reveló que la mano que se la ve tomar en el desenlace de la trama es la de Rivero.

 Gracias a esta telenovela y el exitoso tema principal que interpretó, la popularidad de Ana Martín subió hasta las nubes. Se hizo conocida tanto nacional e internacionalmente, pero asumir esta avasallante e inesperada fama no fue tarea fácil.

De hecho, admitió en una plática al programa Hoy que el reconocimiento la hizo despegar los pies de la tierra.

“(Perdí el suelo) cuando hice Gabriel y Gabriela, que hasta canté, que lo canté por Bebu Silvetti porque yo no canto ni cuando me baño», confesó a Jorge Van Rankin.

En su charla, además aseguró que cuando se transmitió la novela «fue una verdadera locura» al punto de que tanto ella como sus galanes no podían salir a la calle.

Fueron tres meses de estar encerrado en México o en el país donde la estuvieran pasando”, aseguró. En cuanto al final, recordó que se armó un “escandalazo” por dejarlo abierto.

Ana Martín, pisando fuerte desde entonces

Luego de su extraordinario desempeño en esta novela, la eterna ‘Gabriela Reyes’ prosiguió imparable encadenando papeles en una producción tras otra, como La pasión de Isabela (1984-1985) o El pecado de Oyuki (1988),  hasta la actualidad.

A sus 75 años, Ana Martín sigue vigente en la actuación y el gusto del público que la adora tanto por sus incuestionables habilidades artísticas, eterno profesionalismo y entrega, como por su personalidad espontánea, simpática y abierta.

Al presente, casi cuatro décadas del megaéxito de Gabriel y Gabriela, se encuentra dictando cátedra actoral en La desalmada (2021), la actual telenovela estelar de Televisa donde encarna a ‘Francisca Pérez’, la fiel ama de llaves de la familia ‘Toscano’.

El público puede verla desplegar sus alas artísticas personificando a ‘Pachita’ en esta producción de José Alberto Castro de lunes a viernes, a las 9:30 de la noche, por Las Estrellas.

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