El fenómeno del “regalo prometido”: Hatchimals

¿Por qué los Hatchimals se convirtieron en los más buscados de la temporada? Conoce el juguete que convirtió los regalos de Santa y Reyes en toda una odisea

Por Alexandra Ortiz
Los Hatchimals fuero uno de los juguetes más demandados en la temporada. | Cortesía
El fenómeno del “regalo prometido”: Hatchimals

La carta para Santa Claus y Reyes Magos de este año tuvo para muchos niños un juguete en común: Hatchimals. La fiebre de las mascotas de juguete interactivas volvió a finales del año pasado y la búsqueda del novedoso juguete se tornó complicada cuando por su demanda volaron de los anaqueles.

¿Por qué se convirtió en el regalo más popular para los pequeños? Publimetro charló con Miriam Santos, gerente de productos de Hatchimals para Spin Master, para conocer más detalles sobre este curioso juguete interactivo.

¿Cuál consideran que fue la clave del éxito?

— La novedad de lo que implica y la magia que hay detrás de hacer nacer a un Hatchimal. Cada niño debe interactuar con el huevo y con la criatura para que puedan hacerla salir del huevo y se desarrolle. El cuidado que los niños deben poner es lo que nos ha hecho exitoso entre ellos.

¿Cómo fue el desarrollo de este jugeute?

— Cada uno de los juguetes de Spin Master lleva, más o menos, 5 años de desarrollo. La idea nació en nuestro equipo creativo en Toronto. Se hicieron  investigaciones  de mercado de las tendencias, lo que hay y no hay en el mundo de los juguetes.

¿Qué tiempo de vida podría decirse que tienen los Hatchimals?

—La calidad de nuestros juguetes es alta. Cada uno se desarrolló por edades. Éstos que van dirigidos a cinco años en adelante tienen un tiempo de vida  de más de 4 años, si se tienen los cuidados que requiere.

¿Una vez que sale del huevo ya no puede “volver a nacer”?

— No, ya no se puede volver a utilizar el huevo para un nuevo nacimiento. Pero hemos visto que los niños  usan el cascarón para hacer la cama, nido o casita del Hatchimal. Las decoran y nos han mandado fotos por redes sociales de cómo cuidan de él.

¿Qué más hacen los Hatchimals una vez fuera del huevo?

— Una vez que nace es cuando empieza la magia fuera del cascarón. Son tres etapas. primero es como un recién nacido. Va a balbucear, hacer soniditos y hay que alimentarlo. En la etapa dos se puede enseñarle a caminar, bailar o hablar. Va a repetir todo lo que digas; puede aprender varias palabras. En la tercera etapa, es como si fuera un niño. Todo lo que aprendió antes seguirá y hay juegos secretos que los niños pueden desbloquear, como las atrapadas o Hatchimal  dice, en los que el color de sus ojos indicará varias actividades y acciones que debes realizar para completar el juego.

¿Qué creen que puede aportar a los pequeños este juguete interactivo?

— Desde que sale del empaque se pide a los pequeños que aprendan los cuidados necesarios de otro ser vivo, aunque en este caso sea electrónico. De alguna manera se crea una consciencia en los niños, porque se tiene que estar al pendiente de que  coma, enseñarle a caminar y hablar. Esto los prepara para que sepan lo que implica los cuidados de otro ser vivo, como una mascota.

¿Cómo planean hacer que los niños sigan atraídos por el concepto de los Hatchimals?
— Tenemos un desarrollo de alrededor de dos o tres años hacia adelante. Vienen nuevos lanzamientos y accesorios. La estrategia está pensada para que la novedad no se pierda. Como empresa estamos enfocados en la innovación tecnológica.

¿Tenían contemplada la demanda que tuvo? ¿Esperaban la respuesta que hubo en el mercado?

— La verdad, no. Fue una sorpresa ver la respuesta de los niños y los papás. Hicimos estudios y análisis de mercado para ver la posible demanda, pero en este caso nos sobrepasó a nivel mundial. Supimos que hubo un desabasto en el mercado y se debe a que los niños no quisieron esperar a Reyes o Santa Claus. Desde su lanzamiento en octubre la venta fue por encima de los estimado. Aunque incrementamos la producción, no nos dimos abasto.

¿Hay una fecha estimada para nuevas existencias?

— En algunas tiendas aún hay producto, pero por ahora nuestros inventarios están acabados. Estamos trabajando para cumplir la demanda.

¿Qué enseñanza deja a Spin Master este juguete?

— Primero, que debemos tener más enfoque en la demanda. Pero, sobre todo, que la innovación y la magia de esperar una sorpresa es algo que aún le gusta a los niños. En este mundo tan metido en la tecnología donde tienen todo al alcance inmediato gracias al Internet, aprendimos que esta parte de ir descubriendo poco a poco les sigue sorprendiendo. Hay que dejar que ellos descubran el mundo, que ellos tengan que trabajar por los resultados y que así logren entender que cada acción tiene una reacción.

¿Cómo nacen los Hatchimals?

Así se ven los Hatchimals al salir del empaque. | Cortesía Así se ven los Hatchimals al salir del empaque. | Cortesía

Con tan sólo tocar a los Hatchimals empiezan a interactuar. “Es importante que no caiga de grandes alturas y que no se moje. Finalmente, es un robótico y debe llevar todos lo cuidados de cualquier aparato electrónico”, indicó Miriam Santos, gerente de productos de Hatchimals. La base cuenta con un sensor de interacción y calor.

Desde que está en el huevo puedes interactuar con él.| Cortesía Desde que está en el huevo puedes interactuar con él.| Cortesía

Una vez abierto, el pequeño deberá jugar y cuidarlo de cerca hasta su nacimiento. “Por ejemplo, tienen que ponerlo boca abajo o hacer ochos en el aire para jugar con él”, explicó añadiendo que se verán luces para indicar más sobre el estado de ánimo de la criatura. “Cuando tiene los ojos en color azul, tiene frío; entonces debes acariciarlo para que sienta que estás dándole calor. Si se enferma sus ojos se verán de color verde y toserá; hay que darle palamaditas y acariciarlo para que identifique que cuidas de él”. En redes y la página de Internet la marca ofrece guías en video para saber más de su cuidado básico.

Una vez fuera del huevo, no se puede usar el cascarón nuevamente. | Cortesía Una vez fuera del huevo, no se puede usar el cascarón nuevamente. | Cortesía

El nacimiento puede tardar de 15 a 40 minutos, dependiendo de la interacción que se tenga. Además, cada uno es diferente, por lo que “ninguna experiencia será igual”. “Cada uno está programado de manera diferente para que no se pierda la sorpresa e ilusión de cada niño con su Hatchimal. Algunos tosen, se asustan, les da hipo o frío, y hasta puedes escuchar  los latidos de su corazón”, dijo la representante asegurando que el momento del nacimiento es único y no se puede volver a repetir.

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