¿Puede matarte de susto una película de terror?

Hay muchas leyendas negras alrededor, pero ante la ciencia y religión nada es tan "horroroso":

Por Luz Lancheros
¿Puede matarte de susto una película de terror?

Desde sus comienzos en los años 20, las películas de horror siempre han fascinado al público. Sobre todo, al ver que los monstruos y sus historias parecían reales. De ahí en adelante, el cine de horror marcó hits como “El Exorcista” en 1973, que tuvo amplia aceptación por parte de la crítica y el público. Y con ella comenzaron las leyendas negras sobre las películas de horror. De hecho, se cuenta que provocó reacciones histéricas y que su tráiler original era tan perturbador, que hacía vomitar a las personas en los cines. Y desde ahí, películas como “Poltergeist” (1982) y otras que rompieron límites en el género (como “Holocausto Caníbal”, de 1980), comenzaron a ser fenómenos culturales más por las historias alrededor de su elenco o las imágenes aterradoras que hicieron que la última, por ejemplo, fuese prohibida en varios países.

A pesar de todo, muchos adoran verlas. “El Sexto Sentido” (1999) es una de las películas más taquilleras de la historia, al recaudar 293 millones de dólares. Eso, a pesar de que puedan causar pesadillas y como algunos estudios sugieren, incluso tengan efectos negativos en ciertas personas. De hecho, dos estudios de 1986 y 1999 mostraban cómo estas películas provocaban ansiedad, estrés y desórdenes de sueño (así como pesadillas). Ahora, el último estudio, hecho por la Universidad de Michigan contó con 220 participantes y mostró que quienes veían estas películas a temprana edad quedaban con estos síntomas hasta la edad adulta.

Sin embargo, esto no sucede con todas las personas que ven películas de terror.Muchos saben que se asustarán y tendrán pesadillas al verlas, pero es como cuando alguien bebe sabiendo que tendrá resaca”, explica a Metro el profesor y Ph.D Ronald Riggio, profesor de Psicología Organizacional en la Universidad Claremont McKenna.”En otras ocasiones, las personas están simplemente en negación (“No tendré pesadillas esta vez”). La gente también está atraída hacia las películas de terror porque saben que no son reales. En estudios donde los participantes están viendo cosas reales o animales siendo mutilados, tienen una reacción negativa y paran de ver. Nosotros sabemos que las películas de terror no son reales”, afirma.

Pero, ¿qué pasa cuando hay historias alrededor de una película en particular?

Una película no “posee” a nadie

“El Conjuro” (2013) es otra película que ha dado para una exitosa franquicia que este año estrenó en cines a “Annabelle 2”. La historia cuenta los orígenes de la muñeca que en la vida real está encerrada en el museo de los famosos parasicólogos Ed y Lorraine Warren. Hace poco, se hizo viral una historia en la que se contaba que una joven brasileña , al ver la película, comenzara a toser y a portarse de manera histérica (a gritar y a golpearse en la cara). Por supuesto, se dijo que estaba “poseída”, aumentando la leyenda de la película. Pero, para quienes se ocupan de posesiones reales, esto es poco probable.

“Por una película no se da una posesión. Puede darse una perturbación mental, pero no posesión. Hay un estudio previo, psicológico y psiquátrico estricto antes de llegar al exorcismo”, explica a Metro el obispo Monseñor Andrés Tirado, reconocido exorcista y fundador de la Iglesia Congregación Sacerdotal Internacional, experta en este tipo de casos. Para el líder religioso, un término como la posesión exige investigación, y sobre todo cuidado.

Ante todo esto, hay personas que no soportan ver imágenes perturbadoras.

Otros las verán y tendrán pesadillas, pero seguirán haciéndolo. Pero todo dependerá de las diferencias individuales de los individuos, como nos explica mejor el profesor Ronald Riggio.

P&R

Ronald Riggio, profesor de Psicología Organizacional en la Universidad Claremont McKenna.

¿Por qué hallamos extremadamente repulsivas –y al mismo tiempo fascinantes las películas de terror?

La mayor fascinación con las películas de terror es la emoción asociada con ellas. La gente ama el estímulo que proviene de estar asustado. Es la misma razón por la que la gente monta montañas rusas y adora tener esa diversión en estos parques de diversiones extremos. Por supuesto, hay diferencias individuales. La gente que adora tener estas sensaciones y está en busca de ellas, está más atraída hacia estas películas que, obviamente, los que no buscan estas cosas. Ahora, la repulsión asociada con algunas películas de horror (como los filmes gore, por ejemplo), puede traer emociones negativas. Pero de nuevo, algunas personas odian esto y por eso no miran estas películas.

¿Por qué algunas personas pueden tener reacciones histéricas después de verlas?

Porque hay diferencias individuales en los que ven las películas y las aman y en los que no. Algunos evitan las películas de terror porque no hallan el miedo emocionante. De hecho, los bloquea o asusta tanto, que no quieren ver nada.

¿Alguien puede llegar a estar extremadamente perturbado por ver una película así?

Sí, una gran parte de la población odia las películas de terror y algunos pueden salir muy perturbados y molestos por este tipo de filmes.

3 polémicas películas de terror

El proyecto de la bruja de Blair (1999)

 Tuvo mucho éxito gracias a la premisa en que se rodó: falso documental seguido de terror psicológico. Pero la estrategia de márketing hizo pensar que lo que pasó sí fue real. A los actores los dieron por desaparecidos e incluso se entrevistaron a pobladores falsos para recrear la atmósfera de la película. Aún en Internet hay gente que se pregunta si todo pasó de verdad.

Pánico a Medianoche (1972)

Dos jóvenes son secuestradas por una sádica pandilla y los padres de una de ellas se vengan. De hecho, la crueldad de la película, su crudeza, es lo más controversial. Violaciones, escatología y gore hacen parte del paisaje. La película fue baneada por varios años e incluso su actor principal, Fred Lincoln, la detesta.

El centípedo humano (2009)

Un científico alemán secuestra a tres turistas y los fuerza a participar en un experimento. De hecho, crea un organismo cosiéndolos de la boca al ano. Por supuesto, el horror allí mostrado hizo vomitar a varios espectadores y su secuela de 2011 fue ampliamente criticada. Muchos medios pidieron que jamás se volviera a exhibir la película.

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