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De momento, el templo de San Francisco no tienen acceso a los feligreses antes los riesgos que representa. / FOTO: Publimetro GuadalajaraDe momento, el templo de San Francisco no tienen acceso a los feligreses antes los riesgos que representa. / FOTO: Publimetro Guadalajara
Jalisco 18/07/2021

Templo de San Francisco: joya tapatía, en riesgo de desplomarse

El templo de San Francisco, del siglo XVII, no ha sido reparado tras los daños que causaron las obras preparatorias al paso de la tuneladora al construir la Línea 3

El templo de San Francisco, edificio del Centro Histórico de Guadalajara que data del siglo XVI, fue uno de los más dañados por las obras de la Línea 3 del Tren Ligero, afectaciones de las cuales la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) se ha deslindado, al señalar que los impactos estructurales no se derivaron del paso de la tuneladora.

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No obstante, expertos e integrantes del comité encargado de rehabilitar el edificio señalan que los daños que ponen en riesgo al inmueble se habrían derivado, si bien no de la tuneladora, sí de los trabajos preventivos para el paso y la vibración provocada por esta máquina en 2017.

La versión de la SCT sobre los daños al templo

Al llevarse a cabo la primera Mesa Técnica de Análisis sobre la estabilidad del edificio, los representantes de la SCT aseguraron que la excavación del túnel de la Línea 3 del Tren Ligero no comprometió en ningún momento la integridad estructural del templo.

La SCT hizo entrega a la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos, de los resultados de los estudios antes, durante y después del paso de la tuneladora y afirmaron que el edificio ya presentaba daños, mala cimentación y reconocen que si bien se presentó la activación de algunas grietas preexistentes, sólo hubo asentamientos menores durante la construcción.

“Es importante considerar que la construcción de este templo data de 1542 y que en 1668 fue demolida su torre por los daños sufridos, muy probablemente, a causa de algún sismo; por lo que se concluyó la reconstrucción en los primeros años de la década de 1690. Posteriormente la gran mayoría de las construcciones adyacentes fueron eliminadas, incluyendo el claustro, que debilitó de manera significativa la estabilidad del templo”, señala un informe de la SCT.

Agrega el reporte de la SCT que 1939 el templo fue afectado por un incendio que dañó severamente la estructura, lo que obligó a su reconfiguración con un arreglo superficial privilegiando la parte estética, mientras que en julio de 2017, la zona del templo fue afectada por una inundación que propició la saturación total del subsuelo.

En caso de sismo, el templo podría colapsar debido a las afectaciones con las obras preparatorias al paso de la tuneladora.
En caso de sismo, el templo podría colapsar debido a las afectaciones con las obras preparatorias al paso de la tuneladora. FOTO: Publimetro Guadalajara

Verdad a medias sobre la tuneladora

Si bien la tuneladora, máquina encargada de horadar el tramo subterráneo de la Línea 3, no fue responsable directa de los daños al templo de San Francisco, sí lo fueron los trabajos preparatorios para el paso de este equipo, señala un dictamen.

El estudio, elaborado por el ingeniero Salvador Lazcano documenta que debido al paso de la tuneladora en una curva a 22 metros bajo tierra, por la parte noreste del templo, se decidió aplicar una técnica llamada jet grouting, para consolidar el suelo bajo el edificio. Se colocó lechada, una mezcla de arena y cemento,para darle fuerza al suelo, pero en lugar de mejorar las condiciones, provocó un asentamiento que generó daño estructural.

“Otro de los elementos muy importantes a destacar el mortero inyectado (jet grouting) para la estabilización del suelo para facilitar el trabajo de la tuneladora de la Línea 3 del Tren Eléctrico, dicha capa se hace presente a partir de los 9.50 a 10.00 metros, y en la zona nororiente, que si bien no provoca un efecto contrario a lo propuesto para cualquiera de las dos alternativas de cimentación, si debe de considerar efectos de torsión de la estructura ante un sismo severo, según el estudio sismo geotécnico anexo”, señala el estudio del especialista.

Para entenderse el impacto, la mala cimentación de origen y el asentamiento de uno de sus cuadrantes, provocan que el templo esté fracturado: hay una grieta que atraviesa desde la fachada principal, de manera transversal hasta la parte posterior del templo, y otra grieta que atraviesa la nave de lado a lado, formando una cruz.

“Buena intención con resultados malos. La idea era mejorar el suelo, cementándolo y el problema es que mientras ocurre el fraguado, reduces fuertemente la capacidad de carga de un suelo y de los suelos locales más”, señaló el ingeniero Lazcano.

Advirtió el especialista que la colocación de la lechada y su asentamiento, puede provocar que en caso de sismo, la vibración del edificio sea dispareja al resto de la estructura y con ello causar el colapso del inmueble. “Un sismo de cuatro o cinco de magnitud, con un epicentro a menos de 30 kilómetros de la Zona Metropolitana de Guadalajara, podría causar daños importantes”, advirtió el especialista.

Agregó que el edificio puede ser salvado con una intervención integral que abarque el reforzamiento de los cimientos, pero para lo cual también se requiere la asesoría de expertos.

Seguimiento a las condiciones del templo

A decir del ingeniero Lazcano, no se puede determinar si el edificio presenta más daños, ya que desde enero de 2020 no se han hecho más estudios sobre las condiciones del inmueble, ni se ha dado seguimiento a la red de monitoreo que supuestamente el Instituto de Ingenierías de la Universidad Nacional Autónoma de México (IIUNAM), había instalado para la supervisión.

“Hace más de un año que no hay registro, no se ha monitoreado, entonces realmente ahorita se ignora que está ocurriendo con la vida, con el diario ir y venir del tren ligero allí abajo”, expresó el especialista, quien señaló que es evidente la vibración que genera el tren, sobre todo porque el templo está exactamente en una zona de arranque y llegada del Tren Ligero, por su cercanía con la estación Independencia.

Otros edificios que se afirma resultaron dañados por las obras de la Línea 3 y están en espera de mantenimiento, son la Casa de los Perros, el Templo de San José y la propia Catedral de Guadalajara. En este último edificio incluso hay capillas que aún se encuentran apuntaladas, éstas ubicadas justo debajo de las dos torres.

Otros edificios como la Catedral también presentan daños; las arconadas se encuentran apuntaladas.
Otros edificios como la Catedral también presentan daños; las arconadas se encuentran apuntaladas. FOTO: Publimetro Guadalajara