Los traigo nerviosos y eso me da gusto: Delfina Gómez

Hace casi cinco años que la profesora dejó las aulas para entrar a la política. Hoy aspira a la gubernatura del Estado de México bajo la bandera de Morena, partido que comanda Andrés Manuel López Obrador

Por Fabiola Ayala

Le dicen “maestra” y habla entre sonrisas y lágrimas. Cuando se trata de política, asoma a quien hace casi un lustro dejó las aulas para estar al frente de la alcaldía de Texcoco y después tomar una diputación federal.

En los dos cargos que desempeñó como funcionaria llegó bajo la bandera de Morena, la misma que toma ahora para contender por la gubernatura del Estado de México.

Ataviada con pantalón negro, blusa blanca con puños color vino y un chaleco del mismo tono (el de su partido) y una libreta de apuntes, la contendiente habló, siendo aún precandidata, de los pormenores de su trabajo proselitista en la redacción de Publimetro.

¿Por qué decidió buscar la candidatura al Estado de México?

— Primero, fue ese deseo de demostrar que se puede gobernar de otra manera. Lo viví cuando estuve como presidenta municipal de Texcoco, tuve el apoyo de los ciudadanos. Después lo tuve también cuando gané la diputación. La otra (razón) es que se tiene que estar en el sistema para poder incidir en él. Además, la gente quiere ser escuchada.

¿Cómo ha sido el proceso en Morena para buscar la candidatura?

— Hubo dos precandidatas, la compañera América (Rivera) y su servidora Delfina Gómez, cada una con sus estrategias de campaña. Ha sido una contienda muy madura, basada en el respeto.

A las dos, y todos los militantes de Morena nos queda muy claro, que quien llegue va a tener todo el apoyo. Aquí no tenemos ese divisionismo o ese aferramiento por el cargo que se tiene en otras fracciones.

Sé que hay gente que aparte de la compañera y una servidora tendrían esa gran oportunidad, gran derecho, pero se han conjuntado esfuerzos en Morena y eso me satisface mucho. Reconozco esa unidad y madurez de los compañeros.

¿Qué diría a quienes consideran que su candidatura estuvo prácticamente “planchada”, pues se le vio en spots y eventos con López Obrador? , ¿cómo espera que quede el partido después?

— Independientemente de quien quede, Morena tiene un proyecto y no vamos por una persona. Afortunadamente ha habido una disposición de todos porque hoy más que nunca el Estado de México lo que menos quiere son desgastes internos o pleitos, lo que se quiere son resultados y trabajo, realidades.

Eso a nosotros nos queda muy claro como militantes de Morena, que es la gran oportunidad para hacer un cambio. A veces los partidos tienen un desgaste natural y ya buscamos que se dé oportunidad a otra perspectiva, a otra forma de gobernar y eso ayudaría al ciudadano a refrescarse un poco, a sentirse diferente a lo que ve con otros partidos.

Habla de estar en el sistema, pero en algún momento AMLO se desmarcó de las instituciones, ¿qué mensaje daría Morena?

— La relación que tenemos con el licenciado es buena, coincidimos en muchos principios básicos de Morena, la cuestión del servicio, de la austeridad sin llegar a la pobreza, porque muchos confunden y dicen ‘“que van a ser austeros y no se qué”. No, no, no, lo justo, lo equilibrado.

La situación de la transparencia, la rendición de cuentas. Te puedo decir que Delfina tiene su proyecto, sus propuestas, sus estrategias y de quedar como candidata voy a tener que darlas, no de lo que se me ocurrió, sino muy bien establecidas y lo que se pueda dar.

La gente ya está cansada de promesas y de que no se cumpla nada. Porque quien va a dar la cara frente a los ciudadanos y a ser la responsable de lo bueno o malo que pueda pasar, pues una servidora.

¿Cómo va marcar esa diferencia entre López Obrador y usted?

— Delfina lo marcaría estableciendo una propia línea de gobierno, pero primero como candidata con un grupo de expertos que voy a invitar para hacer un proyecto de trabajo acorde a las necesidades del Estado de México.

Cuando tiene tiempo, el licenciado me acompaña (…) pero nunca ha tenido eso de darme línea. Como presidenta la que gobernó y logró los objetivos de todo fui yo. Como diputada, la que caminó, tocó puertas y a la que le creyeron y después reconocieron su trabajo, fue a una servidora, eso me ha permitido esa libertad de decisión.

¿Le ha tocado decirle no a Andrés Manuel López Obrador?

— Afortunadamente es muy respetuoso.

¿Desde cuándo lo conoce?

— Lo conozco cuando ya soy candidata a la presidencia municipal de Texococo. Lo conocía porque iba a sus marchas, pero jamás me imaginé estar tan cerca como ahora estoy con él. Cuando soy candidata a la alcaldía de Texcoco, él como dirigente va a la presentación como candidata. Lo dejo de ver, gano la elección y empiezo a trabajar; no lo vuelvo a ver.

Ni siquiera fue a mis informes, pero jamás tuvo esa situación de estarme llamando, me dejó trabajar. Pero cuando me dicen el acto es de él, digo que no, es mío. Pero el respeto que le tiene la gente y el cariño es algo que no puedes detener.

¿Qué opinión tiene de sus posibles adversarios, Josefina Vázquez Mota, Alfredo del Mazo o alguno de los perredistas?

— Todos son lo mismo, lo digo con mucho respeto, ya traen una práctica de política y una filosofía de mucho tiempo. Me gustaría ver a alguno de ellos caminando con la gente, escuchándola. A mí me llega a doler que a la gente la utilicen y la gente lo ha referido así: “aquí vienen cada tres o seis años, nos utilizan, nos compran”.

Porque no sólo compran su libertad, sino su dignidad y su conciencia. La gente está muy necesitada y a veces por un centavo da su dignidad. Ellos lo que quieren es llegar al poder, hacer los negocios con las familias, de tener el poder de decir tú te quedas y tú te vas, un poder no de servicio sino de imposición.

Por eso insisto: se tiene que cambiar la perspectiva de lo que es un gobernante, es quien tiene la obligación de servir.

¿Qué responde a quienes la vinculan con la campaña de José Luis Abarca cuando contendió como presiente municipal de Iguala?

— Primero lo desmiento totalmente, es una mentira y el medio que lo publicó al tercer día ofreció una aclaración. Te puedo decir que no conozco al señor, no tuve ninguna relación.

¿Está lista para este tipo de imputaciones durante la campaña?

— Ahora tratan de denostar porque no se creen que una mujer que no tiene dinero, que no tiene linaje, que no tiene experiencia, tenga la oportunidad de gobernar.

Pero sí tengo experiencia, tengo 30 años en el servicio público como directora, en donde gestioné, atendí, di algunos cursos a los maestros, capacité y sí tengo experiencia. Sé lo que se requiere para manejar una institución adecuadamente.

Pero si ellos hablan de experiencia de robar, no la tengo, si hablan de experiencia de ejercer un poder de manera autoritaria, tampoco la tengo. Si hablan de utilizar recursos de la gente para satisfacerse ellos, no la tengo. Entonces cuando veo esas denostaciones creo que los traigo nerviosos y eso me da mucho gusto (ríe).

De cerca…

Delfina Gómez Álvarez se presenta como: Profesora, ex alcaldesa de Texcoco y ex diputada federal, de 54 años de edad.
Soltera por convicción, “no quedada”.

  • Hija de padre albañil y madre ama de casa.
  • Su garganta se cierra y los ojos se inundan cuando recuerda a sus padres y que tres de sus seis hermanos fallecieron, por estragos de la pobreza.
  • Se declara fan de los gatos y cita a los suyos: Coco, Garrita Pelusa y Onix.

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