Vecinos buscarán al C40 en su lucha contra Metrobús Reforma

Criticaron que es incongruente que la CDMX firmara un acuerdo para erradicar los buses a diésel a 2025 y use unidades de este tipo en Línea 7

Por Israel Zamarrón

En su pugna contra la Línea 7 del Metrobús en Reforma, vecinos llevarán sus quejas al Grupo de Liderazgo Climático conocido como C40, del cual la Ciudad de México es parte.

El objetivo es que el organismo exhorte al Gobierno de la Ciudad de México a emprender acciones para erradicar los buses a diésel y en su lugar introducir unidades eléctricas.

Este martes explicaron en conferencia de prensa en Polanco que enviarán una carta a la líder del C40, Anne Hidalgo -que también es alcaldesa de París- para exponer el caso.

Asimismo no descarta que una representación de tres vecinos viajen a finales de agosto o principios de septiembre a París para solicitar audiencia con la alcaldesa.

EN CONTEXTO

Buscarán al C40 debido a que en la Sexta Cumbre de este organismo, celebrada en diciembre pasado en la Ciudad de México, se firmó un acuerdo para eliminar los vehículos a diésel a 2025.

Dicho acuerdo lo firmaron el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, y sus pares de París y Madrid.

Mauricio Soto, de la organización Contacto Ciudadano, criticó que es incongruente la firma de un pacto para eliminar vehículos a diésel y que en la Línea 7 se vayan a usar unidades de este tipo.

El Jefe de Gobierno ha dicho que los autobuses de doble piso para la Línea 7 son Euro VI, la tecnología más reciente en cuanto a diésel.

Por su parte uno de los futuros operadores del corredor, Jesús Padilla, acotó que el diésel es de ultra bajo azufre y se importará de Estados Unidos.

Estos autobuses de doble piso fueron comprados a la empresa británica Alexander Dennis a un costo unitario de 11 millones 108 mil 604.78 pesos.

Para los vecinos que se oponen a la Línea 7 -por considerarlo un proyecto innecesario y preponderantemente publicitario- los buses a diésel contaminarán igual que cualquier otro.

Por ello, Mauricio Soto, quien fue director de Calidad e Ingeniería del Servicio de Transportes Eléctricos, lamentó que en 2013 se probaron buses eléctricos chinos, pero que no se compraron.

En cambio, abundó, esos mismos buses fueron adquiridos por Londres y serán las unidades que reemplacen a los de dos pisos, que tienen un fin más turístico que sustentable.

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