México, país con más embarazos en adolescentes dentro de la OCDE

El entorno familiar delega la responsabilidad de la educación sexual a la escuela y centros de salud, señala especialista.

Por Diego Rodríguez

La insuficiencia en campañas sobre educación sexual, falta de comunicación familiar y escaso acceso a métodos anticonceptivos, ha provocado que México sea el país con más adolescentes embarazadas dentro de las naciones que integran a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

Mario Tapia, académico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la UNAM, explicó que es importante prevenir estos embarazos no sólo porque México es el país con más casos en América Latina, sino porque es un indicador de desarrollo y un problema de salud pública, ya que se relaciona con mortalidad materna por preeclampsia, diabetes gestacional, hemorragias uterinas, desnutrición, inmadurez y bajo peso de los bebés.

“Las jóvenes no están preparadas emocionalmente para hacer frente a la maternidad y pueden ser víctimas de violencia psicológica o física por parte de la pareja o la familia. El año pasado, la tasa fue de 77 adolescentes embarazadas por cada mil jóvenes de 15 a 19 años. Y la edad de inicio de las relaciones sexuales, en el 23 por ciento de este segmento, fue entre los 12 y 17 años”, precisó.

Además, de acuerdo con datos de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes, en México cada año hay 340 mil nacimientos de mujeres menores de 19 años; también se sabe que 15 por ciento de los hombres y 33 por ciento de las mujeres no utilizaron métodos anticonceptivos en su primera relación sexual.

Atención integral

Mario Tapia consideró que es necesario que el Estado mexicano tome en cuenta variables de riesgo de tipo individual, social y familiar, involucradas en este problema.

En el caso de las individuales, están la exposición a la actividad sexual desde edad temprana, percepción de invulnerabilidad, pocas perspectivas de vida y uso de drogas.

En el ámbito familiar, hay factores de violencia que causan que las jóvenes establezcan redes de apoyo que fomenta las relaciones sexuales de forma precoz, poca confianza con los padres para recibir educación sexual y condiciones de pobreza.

Mientras que en lo social, destaca la orientación de los medios de comunicación sobre conductas sexuales, con pobre información sobre la salud reproductiva.

“Si bien el Estado no puede resolver todo, las instituciones de salud, así como las de tipo social y cultural, deben involucrarse más en la investigación de estos componentes. Se requiere educación para ejercer una sexualidad responsable y el abordaje con la familia, que es el vínculo principal para la socialización y para contar con mecanismos de afecto, apoyo social y comunicación”, resaltó.

Finalmente, el académico expuso que la educación sexual no es exclusiva de las escuelas y centros de salud, sino que debe enlazar en el entorno familiar, pero es en este entorno en donde se presentan más fallas sobre el tema.

“Una cosa es que mediante folletos, videos o conferencias se informe qué son los órganos sexuales, las características sexuales del hombre y la mujer, cómo se desarrollan, pero otra es involucrarse en el contexto familiar para saber de la importancia de una vida sexual y reproductiva responsable y saludable. En ese sentido se ejercería una mayor influencia y una mejor utilización de los servicios de salud”, concluyó Tapia.

VIDEO RECOMENDADO EN PUBLIMETRO TV:

NEWSLETTER

Lo Último de en tu correo...

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo