Inseguridad alimentaria alcanza a 25% de los habitantes de la CDMX

Los gastos fijos, como renta y transporte, causan que la alimentación se coloque en segundo plano por las familias.

Por Diego Rodríguez

Aunque la inseguridad alimentaria tradicionalmente se asocia a zonas rurales y de extrema pobreza, en al actualidad esta condición alcanzó los entornos urbanos, como la Ciudad de México, en donde al menos una cuarta parte de su población se encuentra en estas condiciones, destacó Ayari Pasquier Merino, subsecretaria de la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con un estudio que realizó a madres de familia en condiciones de pobreza y carencia alimentaria, que habitan en la capital, consideraron que la falta de dinero es el principal obstáculo para alimentarse saludablemente.

A esto se suma la facilidad para consumir alimentos procesados y al encarecimiento de los productos frescos; por si esto no fuera poco, agregó la académica, también inciden la falta de tiempo para preparar la comida, escasa viabilidad económica de los pequeños productores y la ausencia de políticas que aseguren el acceso a alimentos de calidad para toda la población.

“Esta es una de las áreas más afectadas ante la diminución del poder adquisitivo, pues las familias enfrentan gastos fijos, como alquiler y transporte, la alimentación se convierte en un espacio de ajuste. La dieta de los sectores más pobres se diversificó, pero perdió su calidad nutricional, en la investigación se constató un bajo consumo de frutas, leguminosas y carnes no procesadas”, explicó.

Debido a las carencias, las personas sustituyen ciertos alimentos por similares, pero de menor costo y calidad, aunque también se detectaron casos en que disminuyen su consumo o lo eliminan definitivamente de su menú.

“La inclusión cotidiana de productos industrializados se ha convertido en una opción barata, esta situación podría explicar, en parte, la mayor incidencia de obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles en sectores pobres”, remarcó.

¿Cuáles son los alimentos más consumidos?

Según el estudio de Ayari Pasquier Merino, los alimentos que más consumen las familias son:

  • Arroz con huevo estrellado
  • Enchiladas de tortilla frita
  • Torta de queso de puerco con frijoles, huevo o atún
  • Chicarrón en salsa
  • Caldo de pollo con verdura y arroz
  • Carne de puerco en salsa verde con frijoles
  • Caldo con verduras
  • Huevo revuelto con jitomate o en salsa
  • Atún a la mexicana
  • Albóndigas de soya con frijoles

Y al final del día:

  • Enfrijoladas
  • Leche con pan dulce
  • Café con bolillo
  • Cereal con leche
  • Leche con galletas.
  • Mujeres que alimentan

La alimentación en contextos de pobreza implica un reto cotidiano, en su mayoría asumido por mujeres, quienes se esfuerzan por hacerla adecuada, sana, rica y a tiempo, pero las responsabilidades que tienen han llevado a modificaciones en la organización de la preparación de los alimentos.

“En un contexto de precariedad, viven situaciones comunes que las llevan a tener una inventiva constante para lograr su cometido con poco tiempo y dinero: ‘no le puedo poner pollo al caldo, entonces una molleja; un poquito de jitomate para que pinte; mezclar carne con soya para completar las raciones’”, concluyó.

VIDEO RECOMENDADO EN PUBLIMETRO TV:

NEWSLETTER

Lo Último de en tu correo...

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo