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Economía 27/07/2020

Empresas burlan la ley y hacen que trabajadores paguen su seguro o prestaciones

Hasta 60% de ofertas de trabajo, publicadas para la reapertura económica, son fraudulentas; castigan los salarios y jinetean el sueldo del trabajador

Por : Mario Mendoza Rojas / @SoyMrMoneyempresas

Burlar la ley, simular la apertura de plazas y aprovechar la necesidad de trabajo que desató el coronavirus es el nuevo modus operandi de empresas que hacen que los empleados paguen su seguro, se hagan cargo de gastos laborales y renuncien a prestaciones sociales.

El presidente del Centro de Estudio del Empleo Formal (CEEF), Armando Leñero, informó a Publimetro que entre 50% y 60% de las nuevas ofertas de empleo, publicadas en el marco de la reapertura de la economía mexicana, son “una simulación”.

Señaló que dichas vacantes son muy tentadoras: con horarios flexibles, trabajo desde casa y procesos de selección que simulan ser muy estrictos; pero –al final- las empresas no dan contratos y convencen a los candidatos de aceptar pagos a través de facturas, recibos de honorarios y efectivo.

Ello –explicó Leñero- con el fin de evitar una relación laboral formal y evadir las cuotas del IMSS e Infonavit; no pagar vacaciones, utilidades, aguinaldo y aportaciones en las Afores; y negar una eventual liquidación, en caso de despido.

“Ante la falta de liquidez y los daños causados por la pandemia, muchas empresas buscan eludir la carga social –o pago de dichas prestaciones-; las cuales implican un costo adicional de 35% del salario por cada trabajador contratado. Es decir, 35 centavos más por cada peso del sueldo pagado.

“Hay otras que, además aprovechan para reducir los salarios, al menos, 20%; hacer que las personas paguen los costos de trabajar desde casa: electricidad, Internet o computadora; y si enferman, cargar con los gastos médicos que se debieron cubrir con las cutas del IMSS”, indicó el presidente del CEEF.

Vacantes engañosas circulan por redes sociales

La gerente regional de Procesos de Reclutamiento de ManpowerGroup, Tania Arita Zelaya, explicó que las redes sociales son la vía donde más circulan las vacantes engañosas; por la facilidad y nulas restricciones para presentar contenidos y hacer contacto con múltiples personas.

Aunque también hay organizaciones que publican ofertas formales, que son muy serias; pero –que al final- sólo dan trabajo a quienes aceptan pagos por facturas, honorarios, comisiones, efectivo o mecanismos fiscales que incurren en evasión o pagos por fuera para evadir impuestos y obligaciones laborales.

“Hay casos, donde efectivamente, los empleadores ofrecen a los empleados darlos de alta en el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), cuando este es un organismo federal abierto a todo el público; y que no les van a dar IMSS hasta que pase tres o hasta seis meses de prueba.

“También hemos encontrado personas que solicitan dinero, a nombre de bolsas de trabajo o empresas reconocidas, para ser contratado. Y lo más común es que las ofertas engañosas estén relacionadas a puesto de ventas, comisionistas, asesores y auxiliares administrativos.

“Aunque todos somos vulnerables, sin importar si somos jóvenes, adultos, adultos mayores o profesionistas”; porque existe una gran necesidad de trabajar y obtener ingresos para salir de la crisis provocada por la pandemia del Covid-19, evidenció la gerente regional de ManpowerGroup.

Lo tomas o lo dejas: empresas

La vocera de Capital Humano en Penguin Random House  y autora del libro Contrátame, Ivonne Vargas, explicó que las vacantes engañosas tienen cinco características:

  1. Usan frases como “Aquí si hay trabajo” o “Nosotros sí estamos contratando”, para atraer a personas necesitadas de ingresos; que sean más fáciles de convencer y manipular.
  2. Presionan a los candidatos argumentando que las empresas no tienen dinero para contratar; que hay muchas personas para el mismo puesto y que aceptar pagos por facturas o por proyectos, sin prestaciones, IMSS y derecho a liquidación, es la única forma de trabajar.
  3. Si son mamás, o mujeres en general, ofrecen actividades desde casa, con horarios flexibles o de medio tiempo; pero con ingresos de cuatro a seis mil pesos y la carga normal de trabajo.
  4. Cuando se trata de profesionistas pagan salarios de becarios, que no superan seis u ocho mil pesos; exigen factura y pagan por proyecto para retrasar el pago hasta 45 o 60 días; y les piden no usar las instalaciones de la empresa para no generar una relación laboral.
  5. Aplican periodos de prueba de cinco o seis meses, para evadir derechos como el pago del IMSS; despedir sin liquidación o indemnización y argumentar que el empleado no cumplió con las metas de trabajo.