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El Colegio Enrique Rebsamen colapsó el pasado 19 de septiembre de 2017 causando la muerte de 19 infantes. / Foto: CuartoscuroEl Colegio Enrique Rebsamen colapsó el pasado 19 de septiembre de 2017 causando la muerte de 19 infantes. / Foto: Cuartoscuro
ciudad 21/10/2020

En una carta, ‘Miss Moni’ insiste en que es inocente por caso Rébsamen

“¿Cómo podría ser yo culpable de la muerte de alguien causada por el colapso de mi escuela producido por el sismo más estremecedor de este siglo?”, se lee.

Mónica García Villegas, ex directora del Colegio Enrique Rébsamen, escribió una carta en la que insistió en que es inocente por la muerte de 19 alumnos y siete adultos a causa del derrumbe del inmueble, durante el sismo del 19 de septiembre de 2017.

“¿Cómo podría ser yo culpable de la muerte de alguien causada por el colapso de mi escuela producido por el sismo más estremecedor de este siglo en la ciudad?”, se lee en la misiva.

Indicó que apelará la sentencia por no estar de acuerdo en pagar los reclamos sociales por la tragedia.

“De ningún modo estoy de acuerdo con esto pues soy inocente […] Voy a apelar la sentencia, lo haré porque no estoy de acuerdo en ser yo quien pague los reclamos sociales de justicia, Lo haré porque soy inocente”.

En el texto, ‘Miss Moni’, como se le conoce a la ex directora, asegura que ha soportado ‘acusaciones injustas, persecuciones malintencionadas de una fiscalía desesperada por dar respuesta a unos padres de familia que tienen derecho a la verdad, y ahora una sentencia en la respuesta lógica a un reclamo que se volvió social, pero que callan con la entrega de un inocente’.

Carta íntegra

A quien lo esté leyendo:

Ayer cumplí 56 años, mi segundo onomástico en prisión, profundamente triste pero no sola, he logrado en estos 17 meses conocer personas que, como yo, atravesamos un calvario de injusticias y he aprendido que la mejor forma de enfrentar la adversidad es con la frente en alto.

Sabemos que me encuentro privada de mi libertad y enfrentando un juicio por que fallecieron 26 personas en mi colegio aquella tarde del 19 de septiembre de 2017, hoy son ángeles a quienes quise mucho, mis niños y mis trabajadores, literalmente la tierra me los arrebató cuando se estremeció como lo hizo, yo también los extraño, yo no quise que murieran y culparme no los traerá de vuelta.

Durante estos, más de 3 años, he soportado acusaciones injustas, persecuciones malintencionadas de una fiscalía desesperada por dar respuesta a unos padres de familia que tienen derecho a la verdad, y ahora una sentencia en la respuesta lógica a un reclamo que se volvió social, pero que callan con la entrega de un inocente.

En días pasados hubo noticias relevantes en mi juicio, primero, fue declarada culpable, curiosamente un día antes del aniversario de aquel sismo, y en días pasados concretaron una sentencia que me condena a estar 31 años en prisión y pagar alrededor de 400 mil pesos por cada perdida, de ningún modo estoy de acuerdo con esto pues soy inocente ¿cómo podría ser yo culpable de la muerte de alguien causada por el colapso de mi escuela producido por el sismo más estremecedor de este siglo en la ciudad?

Voy a apelar la sentencia, lo haré Porque no estoy de acuerdo en serio quién pague los reclamos sociales de justicia, lo haré porque soy inocente, me pregunto, ¿cuáles son los motivos de las demás partes en apelar esta sentencia?, ¿cuál es el interés perverso en buscarme una condena más elevada de prisión?, ¿cuál es la intención económica en solicitar más dinero por cada víctima?

Me preguntó, ¿dónde está aquella época dónde se comenzó la investigación para hacerle justicia a unos pequeños que fallecieron en el sismo?, ¿cuándo se perdió la intención de «ni uno menos» por la de «más dinero»?, ¿cuándo empezó a medirse la justicia en años de prisión?

Es momento de continuar con la búsqueda de la verdad, para también eliminar a quienes puedan estar dañando al sistema con pretensiones irreales, no se puede confundir la Justicia con la venganza, el dolor no justifica la ambición. Agradezco la lectura qué le pudieran dar y Confío en que el tiempo me dará la razón.