Movilidad y calidad de vida en CDMX

La CDMX ha crecido de manera exponencial y desordenada por una falta de planeación de mediano y largo plazo

¿Cuántas veces nos hemos visto atrapados en el intenso tráfico de la Ciudad de México? ¿Cuánto tiempo de nuestra vida perdemos trasladándonos de un sitio a otro? ¿Hay forma de encontrar alternativas eficientes de transporte? ¿De qué manera la movilidad afecta nuestra calidad de vida?
Éstas y otras preguntas abordamos en días pasados, con un grupo de especialistas y ciudadanos interesados en aportar ideas para resolver los grandes retos que tenemos en materia de desarrollo urbano y movilidad.

La CDMX ha crecido de manera exponencial y desordenada por una falta de planeación de mediano y largo plazo. Esto nos ha convertido en una de las ciudades más congestionadas del mundo, lo que a su vez ha generado afectaciones en la calidad del aire y ha traído repercusiones en la salud de los capitalinos.

En el encuentro que mencioné, se presentaron varios estudios, entre ellos uno titulado Planeación Urbana Sustentable para la Ciudad de México por parte de Energy Innovation, en el que se destacan 8 ejes fundamentales de política pública para lograr una CDMX humana, inteligente y sustentable. Estos son: delimitación territorial, desarrollo orientado al transporte, inversión en transporte público, usos de suelo mixtos, manzanas pequeñas, promoción del transporte no-motorizado, control del uso del automóvil y espacios públicos verdes. A continuación destaco tres de ellos:

1. Desarrollo Orientado al Transporte: se propone una planeación urbana en la que se articulen hogares y actividades económicas con redes de transporte público de calidad. Esto se logra al aumentar la cantidad de personas que viven y trabajan en los alrededores de estaciones de transporte masivo con alta accesibilidad peatonal, ciclista y para personas con alguna discapacidad. Con ello se logran, entre otras cosas, un mayor uso de transporte público en detrimento del uso de vehículo particular, y un acceso más incluyente a la movilidad.

2. Transporte Público: si deseamos que los capitalinos opten por este tipo de transporte, en lugar de los vehículos particulares, debe ser un servicio accesible, seguro y de calidad. Además, es necesario articular la gran variedad de servicios de transporte público que existen actualmente para lograr una disminución de los tiempos de traslado y gasto de los ciudadanos en los distintos tipos de transporte.

3. Movilidad Peatonal: Para contar con un sistema de movilidad exitoso se requiere una infraestructura amplia, accesible y de calidad para el peatón y el ciclista. De esta manera se desahoga el tráfico y se propician estilos de vida más saludables.

Desde el 2010, el gobierno de la CDMX ha realizado esfuerzos importantes para incentivar el uso de las bicicletas como medio de transporte, a través del programa Ecobici, que al mes de abril de este año ya sumaba 200 mil usuarios registrados. Sin embargo, en materia peatonal aún resta mucho por hacer. Tan sólo 3.27 km de vías peatonales cuentan con estándares de accesibilidad y seguridad. Adicionalmente, el 21% de las calles no cuenta con banquetas y prácticamente el 90% no dispone de rampas de acceso para personas con alguna discapacidad.

El reto de la CDMX, al ser una de las más grandes y complejas del mundo, es tener la capacidad de movilizar a sus habitantes, pero sobre todo de garantizar que su crecimiento se realice de forma “humana”. Es decir, que sea un espacio en donde las personas disfruten salir a las calles, se fortalezcan los vínculos entre los ciudadanos y se reanime el sentido de comunidad.

Si verdaderamente buscamos garantizar una mayor calidad de vida para todos los capitalinos, la agenda de desarrollo urbano y movilidad deberá ocupar un lugar central en las discusiones de la nueva Constitución de la Ciudad.

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