Instrucciones para sostener la mirada a un espejo

Para ser leídas con: “Mirror” de The Drums

Instrucciones para sostener la mirada a un espejo

Paso 1. Vuelva fosforescente todo lo que su mirada toque

De una u otra forma, el rostro inventó el espejo con el único propósito de autoconfirmarse. Pero es esa nece(si)dad la que controla industrias, tanto como egos. En la calle, mientras uno juega a proyectar y validar lo que ha creído desde niño, basta que un espejo cruce su camino para caer en la provocación de parar, hacer microarreglos, confirmar que usted sigue siendo usted y seguir. En caso de duda en este paso, por favor siga al paso 5.

Paso 2. Olvide el tiempo, si de verse se trata

La necesidad de reafirmar quiénes somos, ha hecho que creamos lo que parecemos y endiosemos eso, sin importar la época. Napoleón no necesitó un selfie stick; Cleopatra sería hoy la reina de las YouTubers. El tiempo no representa freno para la velocidad de la soberbia. 

Paso 3. Compruebe el testimonio histórico 

En épocas de Snapchat, basta una selfie para tener una prueba irrefutable de que existe como se ve. Con todo y eso, lo que usted conoce como espejo fue empleado hace más de 8 mil años en Anatolia y desarrollado formalmente hace 200, en Alemania por un químico, Justus von Liebig, quien para repartir melomanía al mundo, aplicó una muy delgada capa de plata a un trozo de vidrio. Desde luego, y como pasa en cualquier desarrollo técnico, no fue masificado hasta que se abarató el proceso de construcción y el de ver cómo se iba a atrever alguien a salir a la calle. 

Paso 4. Crea en el milagro de aceptarse como es

¿Quién se ha visto al espejo y queda contento con lo que ahí ve? Incluso los modelos son duros frente a ese objeto pulido, quienes tienen la encomienda social establecer la bandera estética a seguir. Por eso piense en un elefante verde. ¿Lo puede imaginar? ¿Dónde está? ¿Y lo puede captar el espejo?

Paso 5. Evite comprarse espejitos

Cada vez nos hemos hecho más a la idea de que “Como te ves, existes”.  Hace miles de años, y teniendo enfrente un horizonte de agua, el ser decidió intrigarse con su apariencia e integrarse a ella. Así fue como pensó que había hecho Touchdown en la etapa darwiniana. En el futuro, el espejo tal vez vaya a ser exactamente lo mismo que ahora y por eso podemos cuestionar la dirección en términos de civilización, así como ésta podría dudar de la sociedad sólo debido a un hecho palpable y sórdido que merodea como mosca en el espejo diariamente, sin siquiera ser detectada: el cruento y sólido culto y defensa de la imagen.